almorranas

23.10.2015

Posted on Actualizado enn

Claro que podría habértelo dicho, hacerte partícipe de mis anhelos. Pero hay sueños que no se cuentan, deseos que se quedan dentro. Y no es una cuestión de miedo; es que cuando una sufre un episodio de fiebre romántica, es mejor padecerlo en silencio, como esa afección del ano que los anuncios llaman hemorroides e insisten en que no contemos.

Y, sin embargo, me duermo algunas noches mientras voy caminando hacia tu encuentro. Sin violines ni cámara lenta, que no es cuestión de que parezca una película de Meg Ryan cuando ponía ojillos tiernos.

Hemos quedado, por ejemplo, en el kilómetro cero; porque a mí me pilla al pelo y por puro gusto a las alegorías y a los gestos.

Tú ya estás esperando cuando yo llego. Y te quedas quieto. Muy quieto. Invitándome a recortar los centímetros que aún dominan nuestro destierro.

Nos miramos. Nos estamos viendo con unos ojos nuevos. Ha pasado mucho tiempo.

Y estamos distintos, por supuesto. Somos los mismos, pero con unos nervios que no conocemos. La ilusión inocente de encontrarnos, contradiciendo la madurez que nos suponemos.

Ahora toca hablar; llegó el momento de introducir el diálogo. Y dudo entre un saludo que no deje lugar a dudas o uno más templado; que me permita hablar y dejar la ropa a salvo.

Pero al final no es necesario. Nos abrazamos… Travelling circular. Picado. Y fundido a negro.
………..

Al final no he tenido que decirte que esto ya lo he soñado. Que estos ataques melodramáticos que me dan sarpullidos los sufro en silencio, como la almorrana que por suerte no tengo, como si te cantara baladas de Silvio. Como un deseo que jamás se confiesa; que es mejor guardarlo para los ratos de desvelo.

Aunque la ropa, al final, la he perdido. Me temo.
Viernes. Buenos días. Felices sueños.

26.06.2013

Posted on Actualizado enn

Saludos desde Ecuador!!!

Desde el ecuador del año, quiero decir. Hoy, a las doce en punto del mediodía hemos llegado a la mitad del 2013. Impresiona el paso del tiempo, verdad? Pero no temáis, no tengo intención alguna de hacer balance ni de ponerle una frase lapidaria a los días que se nos han ido, que cada uno sabrá si han sido gasto o inversión y de balances ya estoy empapelada… Es mejor llevar esas reflexiones en silencio (como las hemorroides) a riesgo de acabar proclamando una solemne tontería en un momento culmen de tu historia, como el “¡Qué gran artista muere conmigo!” de Nerón que fallecía de suicidio inducido un día como hoy, hace 1945 años. Aunque ahora parece que los historiadores dicen que la traducción está amañada para distorsionar la imagen del emperador y que, aunque es cierto que mató a su mujer embarazada de un puntapié, a su madre, a su hermano, a sus asesores y a unos pocos más para mantener el poder, no era el psicópata narcisista que hasta ahora nos han hecho creer. Pues mire usted, si no tocaba la lira mientras Roma ardía, ya cambia la cosa ¡no te jode!

En fin, que menos mal que no tengo almorranas, porque lo del silencio lo llevo fatal: he empezado con el meridiano y acabo con los romanos sólo para decir: es miércoles ¡buenos días!…