amenaza

11.11.2014

Posted on Actualizado enn

Nada como alejarte unos días de la ciudad para volver relajada, muerta de sueño… y encontrarte todo hecho unos zorros: los paraguas asesinos han tomado las calles, el frío se ha hecho norma y han montado ya las luces de la Navidad. Que parece que en lugar de tres días me he fugado tres semanas!!

 

El caso es que mi lado racional comprende que la instalación de tantas decoraciones festivas lleva su tiempo y la antelación es necesaria, pero contemplar cada mañana el esqueleto mudo y oscuro de una ristra de lámparas, me da cierta tristeza. Como si tanto cable desnudo y tanta bombilla apagada que penden sobre nuestras cabezas fuera una ilusión trasnochada. Como una anciana solitaria tejiendo patucos o un manco que intentara rascarse a dos manos la barba.

 

Pero lo de las luces al fin y al cabo no es nada comparado con lo de los paraguas: eso sí que es la amenaza fantasma!! No sabes por dónde vienen ni porqué te atacan, pero hasta en el interior de los soportales o bajo las paradas del bus pueden esconderse sus varillas asesinas siempre dispuestas a sacarte un ojo, tirarte del pelo o arañarte la espalda. Joder, que no temo a cucarachas, avispas ni ratas y me dan miedo los puñeteros paraguas!!

 

En fin… vaya inicio de semana; lunes o martes o lo que toque; que el calendario dice una cosa y a mi los párpados me pesan como otra. Sea como sea, que las luces (y las sombras), las afrentas y los estoques no nos quiten los buenos días…

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