añoranzas

30.09.2014

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Y dime,

¿Qué es de ti?

¿Sigues camuflado entre los pliegues de mi facebook o estás en tu muro, emparedado?

¿Lees alguna vez mi estado de whatsapp?

¿Aún frecuentas nuestras letras comunes?

¿Sigues mis devenires camuflado tras una cortina de aislamiento o te has diluido en tus propios silencios?

 

Empiezo a sospechar que eres un fantasma: silencioso, irreal, habitualmente ausente, vienes del pasado… tienes todas las papeletas, no lo niegues.

 

Y es que las redes sociales han creado una categoría nueva de espíritus, me parece. Son personas vivas, pero transparentes. Que están pero no están. Que sospechas que miran y callan, pero pudiera ser que ni miraran.

 

Todos tenemos agregado alguno de esos, de los de c. interruptus (donde c. no es coitus si no comunicaciones), con los que alguna vez has hablado pero que, en algún momento, han pasado de participantes a meros observadores.

 

Cómo gestionarlos es ya una opción variable: hay quien hace limpieza y los borra de un plumazo, hay quien prefiere ignorarlos. Personalmente asumo que esto de las redes es una especie de escenario, en el que hay personas que participan y otros que son público callado… Lo cuál no significa que no me guste, de vez en cuando, zarandearlos.

 

Martes de un septiembre que se va, casi sin notarlo. Buenos días!!

03.07.2013

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Renuncio.

Renuncio…

En todas las puñeteras acepciones de la RAE (excepto la que atañe a los juegos de azar) a mantener las manos quietas hasta que seque el esmalte, a curarme la infección de caballo que tengo en el oído sin antibióticos, a que el repollo me quede igual que a mi madre, a que me gusten los leggins, a tirar de carros ajenos, a hacer cabalas, a ser cabal.
Renuncio a añoranzas y destemplanzas sin sentido antes de que me quiten el mío. Renuncio a lo que no tengo e incluso a algo de lo que tengo. Porque paciencia es uno de los dones que no me tocaron, mira por dónde; a mí me dieron una lengua veloz que tiende a perderme, una espalda ancha para echar ahí los problemas, y una frente estilo minotauro que siempre mando por delante, pero ¿paciencia? Esa se la debieron dar toda a un tal Job, que de mi familia no es. Y es que a veces, aún siendo una chica afortunada, le ves el culo a la suerte, así es que nadie me venga con que si han pintado oros y tú tiras copas teniendo bastos porque, estando fuera las espadas, puede que renuncie hasta en el tapete…

A ver si la culpa va a ser de los japoneses, que un 3 de julio del 98 lanzaron su sonda Nozomi -la esperanza- para estudiar la atmósfera marciana pero, cosas de la vida y del espacio, la Esperanza nunca logró completar su misión y se perdió…

Miércoles. Buenos días!!