canciones

03.06.2015

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Igual que -como ya he confesado por aquí- me pasa a temporadas que me levanto con una canción entre ceja y ceja, otras temporadas me levanto con palabras que me aletean por la cabeza.

 

Suelen ser vocablos resonantes y hasta rimbombantes que no guardan relación alguna con nada que me haya sucedido durante el día. O nada, al menos, de lo que yo tenga constancia.

 

Palabras que en ocasiones ni siquiera sitúo en el mapa; como Pernambuco. Que me despiertan la curiosidad. Que estoy deseando materializar. Pero… Cuándo Pernambuco puede una meter semejante palabra en una conversación normal??

 

El caso es que creo que mi sueño o mi mente o mi espíritu imperecedero todo lo más, algo me querrán hacer notar. Así es que me pongo a investigar…

 

Y me dice la Wikipedia -que digo yo que será verdad- que es un estado de Brasil, o el antiguo nombre de una ciudad de allí o el sobrenombre de la Caesalpinia echinata, una planta de aquella zona. Pero eso no me cuadra, así es que navego un poco más allá de los límites de la santa webciclopedia y me encuentro que Pernambuco es también uno de los lugares que Mortadelo y Filemón elegían para escapar de sus trastadas y que en España lo usamos, además, para señalar un punto muy alejado en el mapa… Una especie de antípodas ficticias que existen en realidad.

 

Acabáramos! Ya está!! Lo que me dice mi mente es que debo escapar… No sabía que se tomaba tan a pecho el puente que empieza mañana. Así es que nada, feliz y largo fin de semana. El que me quiera encontrar ya sabe dónde Pernambuco me puede buscar. Buenos días!!

18.02.2015

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Mira que me gusta el Spotify.

Es el sueño de mi generación hecho realidad: acceso gratuito a una biblioteca musical gigantesca con la posibilidad, además, de organizarse las canciones en bonitas listas… La versión actual de aquellas cintas que grabábamos con infinita paciencia y arduo trabajo de la radio hace poco más de 20 años. Seguro que más de uno se acuerda: te tocaba tener siempre la casete lista y los reflejos alerta y aún así se te colaba a la mínima la voz del locutor pelma que no respetaba el final de la pista ¡! En eso hay que reconocer que estos tiempos son sustancialmente mejores.

Ahora bien, estos del Spoti que se creen tan a la última y tan modernos, no han debido oír hablar de los algoritmos que permiten la publicidad selectiva, porque a mí (a mí, personalmente) me tienen frita… Lo voy a dejar por escrito y bien clarito: por más veces que suene el anuncio de ‘Latiiiino Caliente de Filter’ no voy a agregar la puñetera lista!!

Es que tiene guasa la cosa; sabiendo mis gustos, pudiendo acceder a mis playlist, a las de mis amigos y hasta a la de mis padres ¿por qué narices me sale cada tres canciones un tío diciendo que tiene para mí una selección del mejor regetón? No guapo, perdona, pero para mí no tienes eso!! Que estás tan tranquila barriendo al ritmo de Carlos Sadness -por decir algo- y te empieza a sonar tres puntos de volumen más alto que tu música, un hortera cantando ‘Hoy vamo a selebrá que estamo en carnavá, lalalalala’ Mande?? Joder, que me toca soltar corriendo la escoba para cerrar la ventana a toda velocidad no vayan los vecinos a pensarse que esa es de verdad mi selección musical!!

Empiezo a sospechar que precisamente pretenden eso: que te pases a la versión premium no para evitar los anuncios, si no para evitarte la vergüenza!!

Miércoles… qué vamo a escuchá? Buenos días!!

14.10.2014

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Mi compi y yo somos como una gramola escacharrada. Nos da muchas veces por ponernos a tararear canciones de lo más variopinto a poquito que alguien nos de la entrada.

En general, tiramos mucho de María Jiménez (‘Se acabó’), de Xuxa (‘Es la hora, es la hora’) o de Mari Trini (‘Por qué a mí…’), pero otras veces nos enrolamos en músicas que fluyen por nuestra cabeza sin motivo aparente. En una de esas, acabamos cantando la de Mambrú y, en un rapto súbito de lucidez, nos quedamos de piedra razonando la crueldad de la letra.

Mambrú se fue a la guerra,
qué dolor, qué dolor, qué pena,
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá,
do-re-mi, do-re-fa,
no sé cuándo vendrá.

Joder! Es que si se ha ido a primera línea de batalla y no vuelve… sólo quedan las dos opciones de Peret y ¡nadie se va a tomar las cañas al frente! (le-re, le-re). Vamos, que el tal Mambrú (que siempre me ha parecido un angelito) está criando malvas y tú do-re-mi, do-re-fa!! Y vas y lo cantas! Tan contenta!!

Como me parecía que letra era un tanto extraña -al nivel de la del patio de mi casa: que es particular pero cuando llueve se moja como los demás (dónde está entonces la particularidad??)- decidí investigarlo a golpe de wikipedia y resulta que, efectivamente, la tonadilla se la sacaron los franceses a su enemigo John Churchill, duque de Marlborough por creerle felizmente muerto en combate. Es más, que versiones de la canción hay tantas como idiomas y que el ‘porque es un muchacho excelente’ es otra de ellas (la inglesa), que como conducen por la izquierda y usan libras, adaptan la letra como les da la gana.

Total, que el tal Marlborough (nuestro Mambrú), aunque en la canción acaba bajo tierra y con tres pajaritos que le cantan, sí que estaba realmente de parranda porque lo que es morir, lo hizo años después en su cama.

Y así hoy martes hemos aprendido todos una cosa más. Do-re-mi, do-re-fa. Una cosa más! Buenos días!!