contradicción

13.02.2015

Posted on Actualizado enn

A pesar de que defiendo la coherencia como un rasgo atractivo de la personalidad que procuro fomentar, me descubro muchas veces llena de contradicciones: me encanta la noche pero adoro la sensación de aire limpio de mañana; aborrezco las aceitunas pero me priva el aceite de oliva; me considero tirando a conservadora pero defiendo ideas más avanzadas que mis amigos los que se dicen progresistas… Divergencias que tengo enraizadas y no puedo ni quiero cambiar.

 

Lo que no me había planteado es que a algunos objetos inanimados les pasa exactamente igual. Y eso que algunos siempre han estado ahí, delante de nuestras narices (como el kalimocho que -como todos sabemos- está mucho más rico con vino malo que con vino bueno). O lo que me sucedió el otro día, por ejemplo: en contra de costumbre me compré un jersey en una conocida cadena de tiendas de origen chino (normalmente ni entro porque huelen raro y no me gusta). El caso es que la dichosa prenda es una contradicción en sí misma: me la compro en los chinos, pero según afirma su etiqueta es “made in Italia”, cuando cualquier firma italiana (o francesa o española) produce su ropa en China (o en India o Pakistán). Francamente, no me di ni cuenta hasta llegar a casa y el jersey me gustaba, pero me hizo gracia. Vaya usted a saber si será verdad.

 

Pero eso no es todo, para colofón de esta moda de las contradicciones de la vida diaria llega mi ducha. No el habitáculo, que es de obra, muy espacioso y -como me dice una amiga- perfecto para determinadas prácticas aeróbicas duales; si no la grifería. La muy canalla aparenta ser una grifería corrientita (monomando con su alcachofa sin más ni más), pero esconde en su interior una ducha de contrastes digna de cualquier balneario con nombre de ‘a cojón de pato la semana’ del estilo del Templo del Agua… Que ya sé yo que los cambios térmicos son estupendos para mantener la piel joven, pero coño, hay días que preferiría dejarla madurar!

 

Viernes (y 13 para más señas). A disfrutar. Buenos días!!