cuadro

02.10.2014

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Ya he contado alguna vez la pasión que sentimos en mi oficina por el reciclaje del papel, que usamos los folios hasta que el blanco original no se ve. Lo que no sabíamos nadie es que, algunas veces, esta sana costumbre trae un plus de entretenimiento, como descubrimos ayer.

Ayer, al ir a fotocopiar no sé qué documento, descubrí que la trasera de la hoja era especialmente bonita y colorista. Resulta que era una reproducción de ‘Le Rêve’ de Picasso y, aunque ya conocía el cuadro, nunca me había fijado con tanto detalle en él…

El sueño, dice. Jejejeje. Y unas narices! Sí, sí, si la muchacha estará soñando, pero a ojos vista está con qué. Si lo miras en posición vertical, ya tiene algo de sospechoso dónde reposan sus manos, la sonrisa satisfecha y ese pecho que se le ha escapado del vestido pero, si giras la imagen 90 grados a la derecha ahí sí que se ve bien…

Lo veis? O es fruto de mi mente enferma? Como si de una ilusión óptica se tratase, donde parecía haber un ojo izquierdo de cara picasiana aparece clara(y erecta)mente un pene y donde antes había sonrisa ahora hay lengua juguetona que lo acaricia. Amén de las manos, que tienen un dedo de más, fruto probablemente de no parar de moverse ¡! Total, lo dicho, que Marie-Thérèse estaría soñando, vale; pero que el sueño era caliente y se masturbaba, también! Picasso tenía que ser!!

Analizar y disfrutar del arte. Alguien os había explicado antes ese beneficio del reciclaje? Pues ya lo sabéis… Jueves. Buenos días!

Le Rêve Picasso

26.05.2014

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Ayer -avatares de la vida y de los procesos electorales- acabé comiendo sola en un tailandés que, en condiciones habituales de compañía, me encanta.

Y no es que ayer no me gustara: la brocheta con salsa de cacahuetes y los tallarines salteados con cebollino estaban exquisitos, como siempre, pero pecaban de exceso de soledad, que no es lo mismo comer sola en un restaurante un lunes (en el que se te presupone una vida activa y un trabajo cercano), que un domingo, que estás rodeada de parejas y reuniones de amigos…

Para colmo, tenía enfrente un cuadro gigante con una composición pictórica altamente sospechosa: una escena pretendidamente oriental en la que a la izquierda podían observarse unas figuras de aire religioso acercándose a un templo y, a la derecha el interior de ese templo… donde se aprecia que también había figuras humanas pero han sido borradas; no sé si eliminadas a conciencia o sustraídas por la corrosión que presentaba el lienzo.

El conjunto resultaba inquietante porque el resto se ve perfectamente a pesar del deterioro. Pero los humanos se han desvanecido dejando por única huella borrones blancos en el cuadro; como el vivo recuerdo de la futilidad del ser humano, como si fuera sencillo olvidar que alguien ha existido… O como si cualquiera pudiéramos desvanecernos por arte de mala magia, si seguimos comiendo solos un festivo.

 

Lunes de resaca de partido y partidos, cuando lo que de verdad está hecho trizas son mis pies (y mis sentidos). Buenos (post)días!

Cuadro Thai