descanso

02.09.2015

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Después de 25 días de ausencia en los que nos ha ganado terreno el silencio, ha llegado la hora de abrir de nuevo la ventana personal que hay sobre este Alfeizar para compartir una vez más tantas letras que llevo a cuestas y ya me están pidiendo pista.

 

No voy a negar que este período de desentendimiento ha sido un descanso intencionado, premeditado e incluso necesario. Una época de gozar otros entretenimientos que también me son placenteros. Y aunque no quería introducir la tan manida rutina que nos acecha a la vuelta de la esquina, cuando ayer preparé la mochila para ir a nadar, resulta que se coló dentro.

 

Pero esto no va a ser un rosario de lamentos. Tenemos el cuerpo fresco tras el descanso veraniego y empieza un año nuevo. Comienza la gran fiesta de dos reencuentros. Es la hora de enarbolar proyectos. El momento de desempolvar las listas de objetivos. De comprar bolis de colores, bonos de gimnasio y arrancar la primera hoja del cuaderno para que vuelva a ser nuevo. De dar el primer paso por el camino incierto del resto de nuestra vida, para quien prefiera con grandilocuencia el gesto.

 

Y aunque volver a estas líneas diciendo “he vuelto” no deje de ser un acto de redundancia apabullante, a mí me sirve de ayuda para centrarme. Así es que así queda hoy esto: en el regreso.

 

Bienvenidos y muy buenos días tengamos todos.

11.05.2015

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Llegados a estas fechas en que el buen tiempo no es que esté asegurado pero empieza a darse por sentado, la estación de la primavera da un sutil giro hacia una estación intermedia que podríamos llamar ‘pre verano’.

Para mí, esta época es tan deseada como agobiante y agotadora. Porque en invierno, de lo malo malo, te sale algún fin de semana descargado (de estos que tienes pocos planes y sacas más tiempo para el descanso), pero desde aquí hasta bien finalizado el verano ya no paro. Mi vida se convierte en una sucesión de idas y venidas con días laborables -también liados- en medio.

Esta acumulación de ocio primordialmente viajero, tiene -por supuesto- su cara y su cruz: en el lado bueno que me gusta, lo disfruto y me divierto. En la cara oscura está una cierta sensación de permanente destierro. La maleta no conoce el descanso, los días se pasan a velocidad de vértigo y acabas estando fuera tanto, que no te cunde lo que estás dentro. Además te encuentras amigos que te terminan torciendo el gesto (y lo entiendo) porque intentan quedar contigo y tú eres un cajón lleno de ‘no puedos’…

Pero es que hay tantos sitios en los que me apetece estar, tantas cosas de las que quiero participar, que muchas veces he pedido en la hoguera de los sueños fantásticos dones como la ubicuidad o el teletransporte; aunque éste último no me conviene, que ya sabéis cuanto me gustan los viajes… Me vendría mejor tener alguna mano extra, o una cabeza con más memoria, que hay muchas ocasiones en las que me faltan. Por pedir…

 

Lunes. Buenos días!

29.05.2014

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Ayer volví a soñar en 16:9 y con títulos de crédito.

Era un sueño/película de acción. Había cometido un atraco (no sé si a un banco, esa parte no salía) y todo el metraje se centraba en la huida. Me reunía con mis numerosos compinches en distintos puntos de una Barcelona absolutamente onírica para recuperar el botín, repartirlo y fugarme pero, cada vez que parecía que estaba todo resuelto, nos avisaban de que se acercaba la policía! Y de nuevo a correr con disimulo por calles estrechas y empedradas, a cruzar puentes de hierro peatonales sobre un río de tonos púrpura y a localizar al siguiente contacto de la banda para encontrar la salida…

Cuando sonaron el despertador, el móvil y el reloj del baño por la mañana, lo que mi cerebro procesaba era que me acechaban las sirenas de tres coches patrulla, así es que en vez de despertarme, corría más desaforada… Al final abrí un ojo en el momento estelar de la probable detención y ahí sí que tuve que volar para llegar al trabajo, que para colmo salgo a la calle y el que también está volando es el helicóptero de la policía ¡Coño! ¿En serio me estará buscando?

Al final llegas cinco minutos tarde a la oficina, pero ni te molestas en explicarle a tu jefa lo que te ha pasado. Vanessa, tienes aspecto cansado. ¿En serio? ¡Qué raro! Serán las renombradas ojeras porque yo dormir, he dormido… Jueves. Buenos días.

14.05.2014

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De esto que lees en alguna revista de curiosidades que la lechuga es mala para cenar porque da insomnio y piensas que mala no tiene por qué ser, sólo hay que saber cuando usarla: cuando vas conduciendo y no debes dormirte, cuando debes dormir pero no quieres… porque el final del libro está apasionante, porque esa película la has intentando ver tantas veces que ya parece una serie, porque estás acurrucada entre unos brazos que esperan que hables… pero tú te duermes.

Aunque en tu caso, casi siempre, los sueños requieren que estés despierta, que seas tú quien los orqueste, Morfeo te vence. Te dejas caer por la suave pendiente de placer que supone rendirte a él… los parpadeos cada vez son más laaaargos, más leeeentos, más infrecuentes.

Curiosamente, tu lengua tarda más en desfallecer que el órgano que la controla, así es que por un brevísimo espacio de tiempo, dice lo que ella quiere: palabras enredadas en el paladar, palabras que se han dado de bruces contra los dientes, palabras abandonadas de otras conversaciones… Por eso es importante alimentarse bien y decir todo lo que uno quiere; no dejar palabras sin usar, no siendo que en una de esas que cenas tomate se te escape un verbo que no debe.

 

Viernes para los madrileños afortunados que hacemos puente, miércoles para el resto. Buenos días y, si son de poca lechuga, buen descanso tengan ustedes.

11.04.2014

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Pues estaba yo preocupada este año por los sevillanos; que a mí eso de que las vacaciones vengan tardías me viene bien porque es más probable que haga buen tiempo, pero digo ¿y a éstos? ¡Se les va a juntar la Feria de Abril con la Semana Santa! Con el follón que puede ser eso: que van a acabar afónicos de mezclar saetas con sevillanas, las risas con las lágrimas. Ya les veía escondiendo la peineta y el clavel bajo el caperuzo, poniéndose el traje de volantes en una cabina, como Superman la capa; sacando a la Macarena de finos por el recinto ferial y luciendo en la grupa de un caballo a la Esperanza de Triana ¡!

Pero tanto descaliento por mi parte ha resultado completamente infundado: por lo visto se han reunido los cofrades y los de las casetas con los hosteleros y han determinado -visto que las fechas de procesiones ya estaban cerradas- que porque celebren la Feria de Abril en mayo, no pasa nada; que es el mejor método para conservar turistas y que, aunque sea en Andalucía, la pela manda.

Y es que en este país, no hay que olvidarlo, la hostelería mueve montañas. En estas fechas en concreto, manejan a su antojo el mapa del tiempo y no reconocen que se espera lluvia hasta que tenemos todos ya el pie fuera de casa, que para lograr una predicción certera hay que consultar la página del tiempo de Francia ¡!

En fin, con lluvia o sin ella los días de merecido descanso ya están aquí y, aunque mis vacaciones serán cortitas, el gato me ha pedido toda la semana; así es que El Alféizar blog echa estos días la trapa, no sin antes desearos una muy feliz Semana Santa y un puñado de buenos días a distribuir a demanda. Que ustedes lo disfruten.

02.09.2013

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Infinita pena me da que las tan deseadas vacaciones de agosto hayan llegado a su fin. Estoy de vuelta. No de vuelta de todo -que siempre me quedarán terrenos por explorar- pero sí he regresado de las tierras del estío vacacional; y, aunque lo he hecho a regañadientes, tengo que reconocer que cierto exceso de relax aturde un poco.

Disfruto como una cría de los cálidos días de mi pueblo pero, cuando llevas dos semanas repartiendo tus quehaceres entre piscinas y mojitos, las neuronas acaban por ablandarse con la humedad y pierdes incluso el tono muscular cerebral. Me di cuenta una noche en la que flojeé en la discusión de sobremesa: intentaba argumentar mientras chupaba por una pajita recostada en una silla. Y así no, oiga. Así se espachurra el gusanillo de la vehemencia y no luciría ni el famoso discurso del big stick que Roosevelt pronunció un 2 de septiembre como hoy, en 1901. Y es que -a las pruebas me remito- las pasiones también se pueden ir de vacaciones…

Afortunadamente soy un poco tonta y que este mal de no habituarnos a la piel de nuestra propia rutina nos embargue a muchos, me da cierto consuelo; así es que a todos los que hoy andáis en fase de reincorporación desearos paciencia y buena suerte en tomar de nuevo las riendas del día a día sin la languidez veraniega, pero sin olvidarnos de lo aprendido: que a cualquier cosa podemos darle un tiempo de descanso. Bienvenidos y buenos días!!