diamante

28.11.2014

Posted on Actualizado enn

Por fin he decidido a qué quiero dedicarme.

 

Quiero ser diseñadora de faros traseros de coche. Porque en vista de la evolución de la industria del automóvil pienso que debe ser una colocación de lo más rentable. A ver, antes, cuando los faros eran dos simples pegotes -bien redondos, bien cuadrados- no necesitarían muchos diseñadores pero, ahora? Por amor de Dios! Si cada modelo nuevo tiene unas luces más extravagantes!! Los hay con forma de ojos, pestañas, de paréntesis, de comillas y hasta de diéresis. ¡¡!!

 

En serio, no puede haber tanta gente dedicada a esto (yo no conozco a nadie, al menos) y creo que puedo aportar mucho al sector. Tengo ya ideados unos pilotos en forma de animales que van a causar furor!!

 

Después de la semana que llevo, al que le cuente ahora que, en realidad, me gusta mi trabajo, se me ríe en la cara. Pero es cierto. Lo que pasa es que, de vez en cuando, viene bien dejar volar la imaginación; porque cada uno no somos sólo una cara de la moneda, si no los millones de reflejos del brillante. Y si el trabajo no fuera eso que paga las facturas a final de mes, probablemente exploraríamos otras posibilidades… Lástima que las sociedades utópicas resulten un fraude.

 

Viernes. Tiempo de ser lo que no eres…porque no puedes. Buenos días. Feliz finde.