disfrutar

05.02.2015

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La Fórmula de la Felicidad. Día 4

Los jueves siempre han sido unos buenos días en mi calendario. Algo así como los previos del fin de semana, lo que le son los cuartos a las campanadas. Aunque también me encantan los viernes y por supuesto los miércoles… No anote nada de eso, agente, que voy a parecer un inconsciente!

Bueno, el caso es que a pesar del ambiente frío, yo estaba de un humor excelente y quería salir a compartir tan habitual acontecimiento, que no soy de los que olvidan disfrutar con algarabía el día a día. ¿A dónde? Pues de bares, ya sabe, esos lugares dónde el que no está alegre es porque no quiere (o porque teme las consecuencias que eso le traiga al día siguiente).

Apenas encontré gente en los sitios de siempre -cosa rara, ya ve usted- pero no me preocupé, que por esos lares no echamos cuentas de las ausencias de nadie, así como ignoramos sus faltas también.

Por lo visto todo el mundo andaba haciendo cola en las farmacias. Todos querían comprar un vial del invento ese, la última panacea, la pura felicidad embotellada. No me dirá que no tiene gracia, pensar que la felicidad puede beberse o siquiera fabricarse. Cualquier abuela les hubiera dicho que la felicidad, como el amor, ni se compra ni se vende.

Pero allá ellos, pensé. Dudoso destino tiene aquel que hace de lo bueno un ejercicio y no una piedra en su camino en la que poder tropezarse. Esto sí, haga el favor, esto anótelo usted.

26.09.2014

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Hay gente con iniciativa, gente bonita y, además, algunas con iniciativas muy bonitas… Este es el caso de Kety Durán  y Nuria Farrés, que han urdido un proyecto participativo para que volver a enviar postales siga teniendo sentido.

A través de http://www.keepintouch.cat/ ponen a nuestra disposición lo mejor que alguien te puede regalar: un espacio en blanco -en este caso, una postal- y el desafío de darle una entidad (¡y enviársela!)

Lo cierto es que se agradece que alguien se tome la molestia de empujarte al borde del abismo de tu propia creatividad porque, probablemente, todos tenemos escondida en la cabeza nuestra postal ideal pero, de otra manera, nunca hubiéramos encontrado el momento de materializarla.

keep in touch
Pero es algo más que eso. Es que el proceso de crear ‘mola’ (por decirlo de un modo informal que le quite un poco de mística al asunto). Al principio, sientes el clásico vértigo al espacio en blanco, después el miedo al qué dirán: a que lo que parece una buena idea en tu cabeza resulte una patochada inmensa pero, cuando asumes con naturalidad el carácter nudista de tus entretelas, todo es disfrutar… La he gozado yo, invirtiendo las horas en que debería dormir y no duermo frente a la pantalla del ordenador, y han acabado por gozarla hasta los de la copistería donde las he llevado a hornear. Todos con la misma ilusión de cuando había cámaras analógicas y llevabas los carretes a revelar.

Y esa es, en suma, la retribución que te espera cuando haces algo con tus propias manos: aunque enseñes tu trabajo a los demás y no despiertes más que tibias sonrisas, en el cuerpo te llevas una satisfacción inmensa… la del artesano.

Gracias por ese regalo.

Good luck & keep in touch!

Buen fin de semana & buenos días!