espalda

28.02.2014

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Es muy fácil presumir de fortaleza cuando una está sana. Cómo afortunadamente ese es mi estado habitual, si me dicen que tengo que bajar un piano de cola desde un quinto piso, se me llena la boca diciendo que me lo cargo a la espalda y carretera y manta. Pero qué razón tienen nuestros mayores cuando dicen que ‘la salud es lo principal’. Te falla y toda tu chulería se queda en nada. A poco que te duela cualquier cosita pasas de toro bravo a res mansa en menos de lo que tardas en decir ¡Ay!

Pero ya no hablo sólo de que el lumbago con que me levanté ayer me disuadiera de realizar hazañas físicas que impliquen bruscos movimientos de espalda, es que además me deja con la consistencia espiritual de un flan y la resistencia moral de una pierna de lechal bien horneada: tiernita y temblona, vaya.

Lo malo es que en este estado de blandura -bien regado de antiinflamatorios y pomadas- dejas abiertos los flancos y se te derrumban las murallas; porque para sanar la medicina tradicional ayuda, pero no basta: necesitas quejarte como refuerzo muscular y mimos que restauren el equilibrio del alma ¿Alguien sabe si eso lo venden acaso en las farmacias?

Viernes de carnaval… se me está ocurriendo un gran disfraz: de mantita eléctrica en zona lumbar! Buenos días. Buen fin de semana…

04.02.2014

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Estoy preocupada.

Vuelvo a tener arañazos en la espalda.

Me pica.

Me pica justo ahí donde uno no puede rascarse, donde tienes que recurrir a una mano ajena que te alivie. Y no me hace gracia. Primero porque no está bien visto andar por ahí dando el anverso y solicitando que te rasquen, ni tampoco puedo frotarme contra la corteza de los árboles como los osos (en verano sí, pero ahora con tanta ropa lo he intentado y no funciona) y segundo porque ¿que es lo que tengo en la espalda?

El pasado.

Las decisiones (o indecisiones) tomadas (o sin catar), sobre las que ha pasado la apisonadora del tiempo, que no sabe desandar. Y eso no va conmigo. Yo siempre he sido -o lo he procurado ser- de mirada al frente; me incomoda tener que bizquear de un ojo para averiguar lo que tengo en la trasera.

¿Me he equivocado? Por supuesto. Miles, millones de veces. Pero creo que he sabido convivir con mis errores (manque’pierda); se me ha llenado la boca de decir que nuestras equivocaciones nos hacen como somos y que por eso hay que lucirlas a gala pero… ahora tengo un pero adherido a la puñetera espalda, y son sus garras las que me producen picores. Y los ‘peros’ (primos de los ‘ysis’), tienden a ser cojoneros: a ver cómo narices te espantas la mosca del ‘loquepudoser’ sin un laboratorio de pruebas que lo demuestre… Se acaban idealizando situaciones hipotéticas por el mero hecho de pertenecer al reino de la fantasía y, aunque tú controles, y sigas decidida al encuentro del mañana, la dulce miel de un ayer escrito más en perfecto que en pretérito, te gotea por la espalda. Y pica joder, pica. ¿Hay remedio registrado para eso?

Afortunadamente es martes, día de nadar. Buenos días…

21.01.2014

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No es que yo me autolesione por acción de algún complejo proceso mental de culpabilidad que me imponga castigos corporales. Vamos, creo que no. Es que hay temporadas en que parece que cualquier excusa es buena para hacerte daño… tengo en la espalda un arañazo considerable porque me picaba, no llegaba para rascarme y tuve la feliz idea de usar unas tijeras para aliviarme (esto lo he aprendido de mi madre, que se rasca la suya con un cuchillo jamonero de medio metro). Para remate, ahora la herida se ha hecho costra y no para de picarme, así es que el ciclo se está repitiendo. Además, la bandeja del teclado del ordenador tiene un borde metálico afilado que sobresale; lo sé porque el otro día lo comprobé mientras me desollaba la mano izquierda con él. En el dedo gordo de la derecha me acaba de aparecer otro arañazo, éste no sé de qué. Y para colmo de males, algún agricultor gracioso debe estar pegando con Loctite la cáscara de mandarinas y naranjas, porque mira tú que para una fruta que pelo (plátanos aparte) me estoy dejando los pulgares en carne viva ¡!

Pero al fin y a la postre no son más que gajos -digo gajes- del oficio. Donde realmente son más peligrosos los bordes afilados es en las aristas de la mente: esos recuerdos que a veces nos duelen, esa imaginación que nos compromete… Fijaos si no lo que me ha pasado, que leí el otro día una de esas frases de humor que, cada vez que la recuerdo, me muero de miedo: “Que te acaricien el cabello es hermoso… A menos que sean las 3 de la mañana, estés dormido, con todas las luces apagadas y vivas solo” Uf!!

Por suerte, aún nos quedan muchas horas de luz para limpiar la mente. Martes. Buenos días!

21.11.2013

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Hay días que te notas especialmente cargada sin motivo aparente y piensas: será el bolso, que hoy me pesa más; pero no, no puede ser, no he metido nada nuevo.
¿Entonces?
Entonces, por el rabillo del ojo detectas algo en tu espalda: un cadáver. Probablemente hace tiempo que caminas con él en tu chepa, pero no querías darte cuenta. Es un peso literalmente muerto, pero le tienes tanto cariño, que no estás segura de querer quitarlo de ahí. Lo recuerdas lleno de vida, cuando no necesitabas tirarle de la cuerda para hacerle reír, cuando era capaz de despertarte emociones al empezar el día, cuando te ibas a la cama con su música en tus oídos… Pero sin darte cuenta las emociones se han esfumado, la música se ha hecho silencios y lo único que queda es esa carga invisible que portas y que desprende el aroma dulzón de la descomposición.

Los que son de dar consejo fácil te dirán que te lo quites de encima ya, que te impide avanzar, que te lastra. Y tú les reconoces su parte de razón, pero también sabes que tu espalda es grande y soporta bien la carga, que pesa casi lo mismo que una mochila llena de recuerdos y que, digan lo que digan, los cadáveres en la espalda también abrigan…

21 de noviembre, jueves y Día Mundial de la Televisión, según resolución 51/205 de la ONU, para conmemorar su primer Foro Mundial, no porque estos también sepan mucho de cadáveres ¡! Buenos días…

18.09.2013

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Tan seductor como una caricia en la espalda el Doodle de hoy, homenaje a Foucault y su péndulo, que nos demuestra que su oscilación varía porque la tierra rota sobre su propio eje, porque somos nosotros los que nos movemos, los que somos los mismos pero vamos variando; los que hace apenas unas décadas abogábamos por el amor libre y hoy lo que celebramos es el software libre…

El péndulo que recuerda el paso de los días, no del tiempo subjetivo que se encoge y se dilata, si no del tiempo sideral; que si me sitúo en el plano del horizonte durante un día veré a los astros dar una vuelta alrededor del eje del mundo. Y eso sí pasa. Y es mucho pasar.

18 de septiembre. Santa Sonia, 162 cumpleaños del New York Times y Día Mundial del Software Libre y de Código Abierto. Oscilantes y seductores buenos días…

31.07.2013

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El otro día tuve mi primer masaje post-rajá, el primero después de los que me dio aquel tipo con turbante a la hindú y cara de haber nacido en Toledo que conseguía mandarme a cazar gamusinos por los bosques de Eros con solo ponerme la mano encima. Llegué al nuevo masajista sin prejuicios conscientes; tan solo con curiosidad por conocer las imprevisibles reacciones de mi libido. Y nada más tumbarme en la camilla, mi cuerpo recordó la experiencia anterior y las terminaciones nerviosas de mi espalda comenzaron a despedir electricidad -electrodos de placer anticipado- ávidas por recuperar el contacto que tanto las excitaba; pero las manos que se deslizaron por ellas eran otras. Otras que sabían dar un buen masaje, pero que carecían del reactivo químico adecuado, por lo visto.

Así es que ya sé lo que me espera en los cuatro masajes que me quedan del cupón: sólo cuatro masajes. Aunque éste reparte su arte más allá de las espalda: por las piernas y los pies y me ha parecido que por esas regiones campan posibilidades hasta ahora inexploradas…

Miércoles 31. Julio se va, se va, se va, se va… Y Dora la exploradora os desea muy buenos días!!

03.07.2013

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Renuncio.

Renuncio…

En todas las puñeteras acepciones de la RAE (excepto la que atañe a los juegos de azar) a mantener las manos quietas hasta que seque el esmalte, a curarme la infección de caballo que tengo en el oído sin antibióticos, a que el repollo me quede igual que a mi madre, a que me gusten los leggins, a tirar de carros ajenos, a hacer cabalas, a ser cabal.
Renuncio a añoranzas y destemplanzas sin sentido antes de que me quiten el mío. Renuncio a lo que no tengo e incluso a algo de lo que tengo. Porque paciencia es uno de los dones que no me tocaron, mira por dónde; a mí me dieron una lengua veloz que tiende a perderme, una espalda ancha para echar ahí los problemas, y una frente estilo minotauro que siempre mando por delante, pero ¿paciencia? Esa se la debieron dar toda a un tal Job, que de mi familia no es. Y es que a veces, aún siendo una chica afortunada, le ves el culo a la suerte, así es que nadie me venga con que si han pintado oros y tú tiras copas teniendo bastos porque, estando fuera las espadas, puede que renuncie hasta en el tapete…

A ver si la culpa va a ser de los japoneses, que un 3 de julio del 98 lanzaron su sonda Nozomi -la esperanza- para estudiar la atmósfera marciana pero, cosas de la vida y del espacio, la Esperanza nunca logró completar su misión y se perdió…

Miércoles. Buenos días!!