estafa

03.12.2014

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Yo creo que la culpa va a ser de Miguel Bosé. Tanto machacar con aquello de que ‘nadie como tú me sabe hacer café’, que nos hemos acabado creyendo la versión de Nestlé: que para hacer un delicioso café hay que meterlo en una cápsula de aluminio antes. ¿Cómo dice usted?

 

Estoy hasta los granos del susodicho del cambio que han experimentado nuestras cafeteras en los últimos años, que han dejado la discusión entre la italiana y la de goteo a la altura del betún. Ahora la gente quiere cafeteras dolce-ness-nosequé que no funcionan con los granos ni con la molienda, si no con la jodienda de unas capsulitas de colorines.

 

Hasta ahí, en principio, solo cabe una oposición medioambiental por el aumento del embalaje; pero cuando te paras a echar cuentas, se te caen los palos del sombrajo… Con una sencilla regla de tres comprobareis que, por el sibilino método de encapsular el café, el precio de éste asciende hasta los -aproximadamente- 50€/kilo, ocho veces más de los 6 ó 7 que pago yo por él (por exactamente el mismo café) ¡!

 

Que a lo mejor después de tanto divagar con las profesiones la semana pasada no encontré la más rentable: rellenadora de cápsulas de café! Si la gente está dispuesta a pagarlo a precio de bogavante, no veo por qué no puedo yo aprovecharme también!! De hecho, estoy a ver si convenzo a Mati -usuaria poco alegre de esas estafas con forma de cafetera- de que vuelva a sistemas más tradicionales y, con lo que se ahorre nos vamos de vacaciones a Colombia a ver si informamos de esto a Juan Valdez!!

 

Miércoles. Buenos días!