estética

19.12.2014

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Me he estado resistiendo como una jabata por aquello de no anticipar fechas en el calendario (que no nos patrocina El Corte Inglés), pero viernes y 19 de diciembre… empieza a resultar innegable.

Seguro que algo ya sabéis; luces de colores en las calles, turrones en el súper, gente cargada de paquetes, mensajes que incluyen un Papá Noel… No es un complot ni el primer capítulo de cualquier temporada de Doctor Who (que si esto fuera Londres, podría ser). Solo es que ¡han llegado las Navidades!

Y aunque son fechas controvertidas que unos aborrecen y otros adoran, a todos nos toca pasarlas, así es que lo más sensato es hacerlo de la mejor forma posible. Que no digo que tengáis que colocaros un gorro ridículo y hacer el canelo por calle, ni dedicaros a sacarle brillo a la tarjeta en compras interminables, pero sí se puede uno dejar embargar por la estética más cuidada de estos días y por ese sentimiento de acercarse a los que se quiere, que no hay males cuando el polvorón viene…

En cualquier caso, es época de tomarse unas vacaciones y, aprovechando que este año aún quedan rayos de sol con los que regocijarse, este gato va a tumbarse panza arriba al menos un par de semanas. Espero que encontréis también vosotros vuestro descanso, vuestro rayo de sol y vuestros placeres.

Buenos días, feliz viernes y que paséis unas Fiestas memorables.

16.01.2014

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Ahora que ya es a toro pasado y antes de que nos vuelva a ocurrir el evento me pregunto ¿qué hacéis con las figuritas del roscón?

Es que nunca he comprendido muy bien la afición popular por que te toque el dichoso regalito; me parece más un fastidio que un premio. Para empezar, el hueco que dejan te deja casi sin ración y para seguir, suelen ser figurillas de dudoso gusto estético (un Gaspar medio tuerto, un caballito, un coche de bomberos…) cuya temática inconexa las excluye de cualquier aplicación. Para colmo, están esculpidas con poca gracia en resina o porcelana basta que, si no prestas mucha atención a lo que te llevas a la boca, te pueden destrozar algún diente, no las inventaría un protésico dental??

Pero lo peor de todo es el día después: el 7 de enero ¿qué haces con la dichosa figurita? Te da mal rollo tirarla pero, ¿dónde la pones? Hace años, aunque estorbaban igual, al menos eran pequeñas artesanías de cristal que quedaban fenomenal en alguna vitrina del salón hasta que algún plumero inmisericorde se las cargaba. Pero ya hace mucho que esos adornos finos son historia así es que, en mi familia, tradicionalmente, se pasan un tiempo estimado de entre una semana y un mes rodando por la cocina, incordiándote cada vez que coges una taza hasta que alguien se harta y -tentando a la suerte- la tira o las escondes en el famoso cajón de ‘dónde-coño-meto-esto’, que suele haber en todos los hogares con la esperanza, probablemente, de que se disuelvan solas entre la maquina de sudokus, las gafas que llevas años sin ponerte y esos estuches de manicura que nunca has comprado pero de los que tienes 4 o 5 siempre.

Así es que, quede como sugerencia a los obradores, regalos más pertinentes: unas monedas, un bombón, unas muestras de colonia o incluso unas perlas falsas para hacernos unos pendientes… Jueves, buenos días!!