facebook

12.11.2015

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Charlábamos hace poco en la sobremesa de una cena (deliciosa, por cierto), sobre la influencia de las redes sociales en la vida profesional y nos comentaba una amiga que se dedica a ello, que hoy por hoy, tener más o menos público digital puede suponer la diferencia entre que le den a un actor un papel en una serie o se decanten por otro con más seguidores en las redes.

 

 

Nunca me había planteado como, efectivamente, los likes son un medidor accesible y gratuito de la popularidad. Y aunque el tema me resulta muy interesante, pensaba que su ámbito se limitaba a profesiones mediáticas y grandes empresas, pero escuchando la conversación de dos chavales en el metro esta mañana he empezado a dudar.

 

 

Le contaba uno a otro sobre una chavala que le molaba y que acababa de agregar en facebook, pero le había estado cotilleando el perfil y le extrañaba que tuviera tan pocos seguidores ‘siendo una chica’. Decía que no se fiaba, que a ver si no le había dado una cuenta falsa… Toma ya! Así es que por lo visto no basta con ser mona y simpática; si no tienes además los adeptos que el perla en cuestión estime oportunos en tu página, te descarta!!

 

 

Así pasa que mi hermana -que en general es una cría sensata- se pasa la vida pendiente de cuantas reacciones despierta cada foto que cuelga (que por supuesto cuida al milímetro) y se pica si no le dan doscientos corazones en un momento. Y como ella el 99% de los chavales de esa edad. Así es que así saldrán: que no sabrán matemáticas, ni lengua, ni geografía, pero llegan a adultos con una formación en marketing total!!

 

Jueves ¿Cuántos ‘likes’ podremos coleccionar? Buenos días!

10.11.2015

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Leo en uno de esos link que pululan tanto por facebook que, para seguir una alimentación saludable, hay que saber reinterpretar la información que te transmite tu cuerpo. Que se te antojan dulces, dale fruta; que te apetecen fritos, te zampas un aguacate y cosas así. Y la verdad es que en la foto del post y en teoría parece un truco asequible y razonable, pero en la vida real -seamos francos- esto no sucede.

Para empezar, porque si paso por la Mallorquina y me llega el olor de una napolitana de crema y además giro el cuello y veo una napolitana de crema en el escaparate y para colmo empiezo a salivar y la propia saliva me sabe a napolitana de crema, al que me meta en ese momento una manzana en la boca, le meto un viaje que acaba en el propio Nápoles dándose la crema.

Y para seguir, este cuerpo mío que tan tonto se pone para algunas cosas, hay otras que las tiene clarísimas. Es decir, a mí no me pide genéricos tipo ‘dulces’ o ‘salados’. A mí cuando me pide una ensalada de langosta sobre lecho de cebolla caramelizada y boletus, sabe hasta la talla de calzón que gastaba el abuelo del que cogió las setas.

No, en serio. Yo he pasado temporadas muy raras en las que me apetecían a todas horas mejillones en escabeche. O pimientos asados, que una vez me comí un bol entero para desayunar. Ahí que es lo que le tenía que dar al cuerpo? Como interpreta una esas señales??

Sospecho que al instinto intestinal no se le puede tratar tan mal y que, cuando le aprieta el zapato y pide liebre, no se le puede dar gato.

Que os pide hoy vuestro cuerpecito serrano? Un martes de los de levantarse temprano? Buenos días!

28.10.2015

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De alguna manera que no acierto a comprender, facebook debe saber no sólo que este fin de semana me he ido a coger setas, si no que mi intento ha sido infructuoso y no había ni una, porque ayer empezaron a aparecerme en el muro anuncios de una empresa -ecológica, sostenible y estupendísima- que me quiere vender setas sin nacer para que yo las haga florecer.

Entendámonos, la idea me parece fetén (fetén es como decían ‘cojonudo’ nuestros padres): tú abres el saquito, lo remojas bien y, si lo sigues pulverizando con agua, las setas aparecen. Bien. Vale. La coña llega cuando descubres que el ecológico cultivo es verde -fundamentalmente- por el aroma a euros que desprende… Obtienes, con suerte, 700 gramos de seta normal y corriente por el nada módico precio de un billete de vente. Amén de privarte del paseito campestre.

Vamos, que el experimento de recogedor doméstico de hongos es del mismo género tonto que los huertos urbanos comerciales: te sale -euro arriba, euro abajo- a cojón de pato silvestre. Y ya sabéis lo que la OMS dijo ayer: de carnes rojas, niente!!

Esta última gracia de los científicos, por cierto, creo que me ha puesto el colesterol por las nubes porque el teléfono se me llenó ayer (imagino que a vosotros también) de lonchas de panceta, cerditos de Jabugo y manifiestos en defensa de sus carnes. Y para colmo, hoy rematan la noticia diciendo que recomiendan ingerir insectos y carnes de laboratorio, que son mucho más sanas ¡Seguro!

 

Vamos, que sin menospreciar ningún alimento -ya sabéis que buena boquita tengo- no me pienso privar de despacharme a gusto con mi propio comunicado:

 

Estimados doctores de la OMS, frente a su menú degustación de estofado de probeta con setas de cartón y grillos de guarnición, yo les ofrezco un chuletón. ¿Qué les dice el menos común de sus sentidos que es mejor?

 

Por Dios… ¡Los estudios científicos nos pillen confesados! ¡Si de chorizos está el mundo lleno! Miércoles. Buenos días.

15.04.2015

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El otro día -y previo requerimiento de la Agencia Tributaria- me tocó bucear en los archivos informáticos de la oficina a la caza y captura de un impuesto del año Maricastaña. Parece mentira, no me acordaba yo pero, en el año 2001, estábamos en bragas! (en bragas telemáticas, digo). Odisea en el espacio? No, no. La odisea de ir despacio, será; porque no os hacéis una idea de cómo ha cambiado el cuento de la informática nuestras relaciones con la Administración.

 

Ya no hablo del ámbito personal, ni sociológico de la era de la información. Doy por hecho que todos tenemos asumido nuestra cuarta dimensión tras la pantalla plana de un teléfono o un ordenador (sabiendo que si haces el payaso vas a acabar en formato avi, si haces un posado en jpg y si bebes en 16:9). Hablo de algo tan complejo y tan sencillo como cruzar datos, por ejemplo (eso que los más cotillas hacen tan bien en Facebook).

 

El paso fiscal del papel al archivo de datos es abrumador. Mucho más que el que dio en la luna Neil Armstrong (si es que lo dio, que ahora que está de moda Jerónimo Tristante os recomiendo a ese respecto un libro suyo: 1969. Ahí lo dejo). Y pienso que lo más gordo está aún por venir, a medida que se desarrollen bases de datos compatibles… Es como si se compararan automáticamente las versiones que -de cada historia- le das a  tu madre, tus amigos, tu jefe, tu médico, tu novio, tu marido y tu amante bandido (y te sancionaran por las diferencias!!).

 

Terrorífico.

Aunque si no ocultas nada, no… Los voluntarios para tirar la primera piedra que vayan cruzando sus datos.

 

Miércoles. Buenos días!!

30.09.2014

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Y dime,

¿Qué es de ti?

¿Sigues camuflado entre los pliegues de mi facebook o estás en tu muro, emparedado?

¿Lees alguna vez mi estado de whatsapp?

¿Aún frecuentas nuestras letras comunes?

¿Sigues mis devenires camuflado tras una cortina de aislamiento o te has diluido en tus propios silencios?

 

Empiezo a sospechar que eres un fantasma: silencioso, irreal, habitualmente ausente, vienes del pasado… tienes todas las papeletas, no lo niegues.

 

Y es que las redes sociales han creado una categoría nueva de espíritus, me parece. Son personas vivas, pero transparentes. Que están pero no están. Que sospechas que miran y callan, pero pudiera ser que ni miraran.

 

Todos tenemos agregado alguno de esos, de los de c. interruptus (donde c. no es coitus si no comunicaciones), con los que alguna vez has hablado pero que, en algún momento, han pasado de participantes a meros observadores.

 

Cómo gestionarlos es ya una opción variable: hay quien hace limpieza y los borra de un plumazo, hay quien prefiere ignorarlos. Personalmente asumo que esto de las redes es una especie de escenario, en el que hay personas que participan y otros que son público callado… Lo cuál no significa que no me guste, de vez en cuando, zarandearlos.

 

Martes de un septiembre que se va, casi sin notarlo. Buenos días!!

30.06.2014

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Ya me acojoné (os lo conté) la primera vez que el móvil me mandó para casa. Había ido a ver a mi madre, se me hizo un poco tarde y me saltó un aviso en el móvil que me decía que saliera inmediatamente para casa porque iba a perder el último tren. Bueno, pues me ha vuelto a pasar; me sigue pareciendo la bomba pero ya no me impresiona tanto porque en realidad Google sabe dónde vivo y cómo llegar. Le puedo perdonar el instinto paternal.

Pero ayer me volví a quedar anonadada delante de la pantalla, esta vez con Facebook y sus sugerencias de amistad: aparecían las típicas recomendaciones de que me haga amiga de los amigos de mis amigos (sospecho que Zuckerberg es el último fan sobre la tierra de las chicas de Objetivo Birmania), lo que está fenomenal cuando les conoces y te llevas con ellos, pero se aproxima al acoso cuando no les conoces de nada… Pero además, tenía como sugerencias a un señor al que sólo conozco de vista y a tres personas de mi ámbito laboral: y aquí es donde me eché a temblar.
Agarro el nabo y a Dios pongo por testigo que jamás le he dicho a Facebook dónde trabajo, ni tengo agregado a ningún cliente a mi libreta de direcciones personal ¡! Pues me aparecen una era una antigua compañera con la que no mantengo ni he mantenido relación personal alguna, una clienta de la oficina a la que he conocido por la foto, porque tiene puesto un nombre que no es el suyo real y, agarrarse los machos, la ex cuñada de mi jefa, a la que no conozco más que por referencias…

Inquietante, no? Es que nadie sabe con qué algoritmo calcula Facebook estas cosas? Cómo deduce los grados de intimidad? Lo digo porque lo mismo me creo que sea un matemático experto en programación, que una pitonisa con su bola de cristal y en cualquiera de los dos casos, hay un montón de dudas que les quiero preguntar.

 

Lunes. A saber qué nos sugerirá la nueva semana… Buenos días!!