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30.06.2014

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Ya me acojoné (os lo conté) la primera vez que el móvil me mandó para casa. Había ido a ver a mi madre, se me hizo un poco tarde y me saltó un aviso en el móvil que me decía que saliera inmediatamente para casa porque iba a perder el último tren. Bueno, pues me ha vuelto a pasar; me sigue pareciendo la bomba pero ya no me impresiona tanto porque en realidad Google sabe dónde vivo y cómo llegar. Le puedo perdonar el instinto paternal.

Pero ayer me volví a quedar anonadada delante de la pantalla, esta vez con Facebook y sus sugerencias de amistad: aparecían las típicas recomendaciones de que me haga amiga de los amigos de mis amigos (sospecho que Zuckerberg es el último fan sobre la tierra de las chicas de Objetivo Birmania), lo que está fenomenal cuando les conoces y te llevas con ellos, pero se aproxima al acoso cuando no les conoces de nada… Pero además, tenía como sugerencias a un señor al que sólo conozco de vista y a tres personas de mi ámbito laboral: y aquí es donde me eché a temblar.
Agarro el nabo y a Dios pongo por testigo que jamás le he dicho a Facebook dónde trabajo, ni tengo agregado a ningún cliente a mi libreta de direcciones personal ¡! Pues me aparecen una era una antigua compañera con la que no mantengo ni he mantenido relación personal alguna, una clienta de la oficina a la que he conocido por la foto, porque tiene puesto un nombre que no es el suyo real y, agarrarse los machos, la ex cuñada de mi jefa, a la que no conozco más que por referencias…

Inquietante, no? Es que nadie sabe con qué algoritmo calcula Facebook estas cosas? Cómo deduce los grados de intimidad? Lo digo porque lo mismo me creo que sea un matemático experto en programación, que una pitonisa con su bola de cristal y en cualquiera de los dos casos, hay un montón de dudas que les quiero preguntar.

 

Lunes. A saber qué nos sugerirá la nueva semana… Buenos días!!

20.01.2014

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Me he levantado pensando que, como los lunes son el día señalado para empezar la dieta y enero el mes de los propósitos, podía meter ambos en la batidora, en plan experimento.

Me ha salido esto:

  • Lunes: haz un favor.San

No hace falta que nadie vaya a pedírtelo ni que lo hagas público. Basta simplemente con ceder el paso o el asiento. Sólo date el gustazo de ayudar a alguien sin que se lo espere.

  • Martes: cambia algo.

Tranquilo, no tiene que ser el mundo; puede ser algo pequeño: los macarrones por las espirales, el metro por un paseo, los cordones negros de las zapatillas por unos rojos, alguna rutina que te moleste o puedes cambiar de sitio el mueble del salón.

  • Miércoles: toca un instrumento.

Como es X, debería ser un xilófono, pero no vamos a ser tan estrictos. Prueba con un triángulo o un acordeón. En caso de no tener ninguno a mano, toca hacerlo nosotros mismos. Platos y vasos tenemos, no?

  • Jueves: invéntate una palabra nueva.

Como cuando eras niño. Seguro que hay algo que tienes en mente pero no hay palabra en todo el diccionario que lo defina. Vale. Sin problema ¡Invenlabra! El vocablo lo pones tú.

  • Viernes: busca una foto antigua.

Debe ser, como mínimo, de hace 10 años y tienes que aparecer tú. Mira la foto y mírate en un espejo. Asúmelo: estás estupendo; ese crío de la foto era un pardillo! Tú no, pero seguro que el sabía cosas que tú has olvidado. Haz memoria ¿Cuales?

  • Sábado:

No. No se me ha olvidado. Está en blanco para que puedas rellenarlo. Tú eliges. Sólo hay una norma: hay que pensarlo.

  • Domingo: descanso.

Llevas toda la semana creciendo por dentro. Te has ganado el sillón. Puedes, incluso, gastar las pilas del mando de la televisión…

Por supuesto, el orden de los días es intercambiable (excepto el domingo) y, debido a su carácter experimental, no garantizo ningún resultado; pero hay una alta probabilidad de sonreír y pasar la semana más entretenidos. Eso espero.

Lunes. El día perfecto para empezar la semana. Feliz San Sebastián a guipuzcoanos, acehucheños (y al resto) y, por supuesto, buenos días!

07.11.2012

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No doy crédito. Acabo de levantarme por tercera vez a mirar el calendario y lo pone bien clarito: Santa Carina ¡toma ya! ¡¡¡Que Carina figura en el santoral… y yo no!!!

Esto debe ser porque está empíricamente demostrado que -a diferencia de ella- yo no sé buscar en el baúl de los recuerdos; a las pruebas me remito: mi pasaporte sigue sin aparecer. Pero no acaba ahí la historia del dichoso documento, no. Ayer decidí rendirme a la evidencia y fui a hacerme uno nuevo… y resulta que no me lo hacen ¡¡¡!!! ¡Eh! Quietas esas malas lenguas que dicen que me busca la Interpol. No es eso. Es que llevaba la misma foto que tengo en el DNI, que es de hace 2 años y 10 meses y por lo visto la foto debe tener un máximo de 2 años de antigüedad ¡Venga ya! ¡Si estoy igual! (¿o no?)

Así es que nada, iba yo a comentar que hoy hace 16 añitos del lanzamiento de la Mars Global Surveyor, la primera misión en llegar con éxito al planeta rojo en 20 años, que estuvo mandando datos e imágenes hasta su última señal el 5 de noviembre de 2006 pero… ¿Para qué hacerme ilusiones con Marte si -sin pasaporte- no me van a dejar ir ni a la vuelta de la esquina? Una pena que la jurisprudencia no la dicten Los Rodriguez y aquello que cantaban… “Déjame atravesar el viento sin documentos…”

Miércoles (casi jueves para los que laboramos en Madrid capital), fríos miércoles. Muy buenos días!!