fumar

08.04.2015

Posted on Actualizado enn

Últimamente huelo a hombre que tiro para atrás.

No es que se me hayan descompensado las feromonas, ni que detecte en mi piel el rastro de un olor que no me pertenece, que eso me sucede a veces y me despierta un curioso contraste de sensaciones. Esta vez ha sido la casualidad la que ha dejado mi aroma con un tufo decididamente masculino.

Por un lado, el desodorante: durante un tiempo desapareció de las estanterías el que me gusta en versión femenina, así es que ante la trágica posibilidad de quedarme sin él, decidí agenciarme el de caballero, sin saber cómo iba a oler. Y por otro lado, me he comprado una colina que abajo pone “men”. Y no por descuido, si no por atrevimiento. Es una que ayudé a mi hermana a elegir para regalársela a nuestro común padre por Reyes y me encantó, me parecía que podía pasar por unisex, así que me la compré… Pero no. Huelo a tío (como dice mi otra hermana), a macho, al Jacks que buscaba la del anuncio, a lo que cantaban (Ay!) Mocedades ¿o era Ay! Amor de hombre? A saber. Lo mismo es.

Huelo constantemente como alguien que tiene pene. Y, sintiéndolo mucho, así va a tener que ser mientras me dure el perfume y el desodorante, que no está la cosa como para tirar los botes, por mucho que no se correspondan con el sexo que Dios te dio al nacer. Total, eso de la diferenciación olfativa por género no deja de ser parte de las convenciones sociales… y todos sabemos que esas se pueden fumar. Fuego ¿quién me da?

Es miércoles. Buenos días!

Anuncios

03.07.2014

Posted on Actualizado enn

¿Me das un cigarro?

Los que hayan sido fumadores y aquellos que nos resistimos tenazmente a dejarlo, sabrán de qué hablo: es la pregunta que soportamos de continuo por el mero hecho de llevar entre los dedos un cigarro.

Siempre me ha parecido tremendamente descarado que, habiendo tantas personas con necesidad que no se atreven a recurrir a la caridad, haya muchos que llevando dinero en el bolsillo, no tengan reparo en pedirte tabaco. Así es que, durante un tiempo, llevaba a mano un nutrido surtido de respuestas para los jetas que me asaltaban con la pregunta de marras…

– No, yo tampoco compro

– ¿Me pagas tú una copa?

– No gano para venenos ajenos

– ¿Me has visto cara de máquina expendedora?

– No tienes edad de fumar (esto sirve para cualquier edad del pedigüeño, sólo cambia la argumentación a aportar)

Todo ello acompañado de una sonrisa y un ‘lo siento’, claro; que aplicar el sarcasmo no es óbice para olvidar las buenas maneras.

Ahora que llevo ya unos años fumando tabaco de liar tendría que pararme a explicarles que, además del ojo de la cara que cuesta, cada cigarrillo lleva añadido un coste en mano de obra que, cuando es para autoconsumo no lo facturo, cuando es para mis amigos se lo regalo, pero que cuando es para desconocidos con un tamaño del rostro mayor que el de la espalda, no estoy dispuesta es a trabajar gratis… Lo malo es que dar tanta explicación es un esfuerzo que me da pereza tomar, así es que lo he sintetizado en el modo más conciso y taxativo posible: “No” al que a veces añado un ‘gracias’, para despistar.

Jueves de tormenta. Lo bueno de un día como hoy es que en la calle nadie me va a parar… Buenos días!!

28.10.2013

Posted on Actualizado enn

A cualquiera que le cuente que me pasé toda la santa mañana del sábado cambiando bombillas no se lo cree, o se cree que vivo en el Palacio Real y ni lo uno ni lo otro. Es que lo de los focos halógenos y las bombillas led no es una ciencia en absoluto exacta: unos focos funcionan con unas bombillas sí y otras no, otras bombillas funcionan bien en el foco que les da la gana pero no en el de al lado… Total, que parece que lo que he estado haciendo no ha sido mantenimiento doméstico si no un ensayo de estadística: teniendo 14 focos y 9 bombillas ¿cuál es el máximo número posible de combinaciones entre ambas? Pues eso, el que se acuerde de las fórmulas de combinatoria que calcule que me estuve subiendo y bajando de la escalera esas n veces por el avanzado método de prueba y error, siendo condición necesaria del acierto volver a bajarme de la escalera para darle al interruptor…

¿Gimnasio? No hay máquina de step que aguante los escalones que yo coroné, ni quien haya permanecido tanto tiempo con los brazos arriba excepto, claro está, las víctimas de un atraco en las películas del oeste…

28 de octubre. El día en que, en 1492, el español Rodrigo de Jerez fue el primer occidental en ver a los indios fumando tabaco y el primero en imitarlos… Con la de disgustos que podíamos habernos ahorrado!! Lunes. Buenos días…

10.10.2013

Posted on Actualizado enn

Creo que ya he mencionado algún día que este año disfruto de las directrices de una nueva sargento camuflada de monitora de natación, de esas que esconden, tras su cara sonriente y su aspecto afable, un extenso conocimiento de los más refinados métodos de tortura al alumnado (de ahí que yo sospeche que posea formación paramilitar profesional o que vea a diario El Sargento de Hierro). Porque yo no voy a nadar los martes y jueves, no. Ahora lo sé; voy a hacer instrucción. ¡!

Pirámides imposibles, ausencia de instantes de recuperación, intercalado de fuera-pistas corriendo con el agua por la rodilla… El otro día, a medio martirio, las piernas comenzaron a temblequearme (no preocuparse, a los tres días se me pasó), vi caer en una esquina, llorando, a un compañero y, cuando salí, me di cuenta de que la sandalia izquierda se me salía, que casi me caigo de camino a casa… Vamos, que el pie me encogió (porque no creo que el zapato haya crecido en ese rato). Total que cada vez que salgo viva de la clase, me apetece celebrarlo; pero como fumar es imposible hasta 5 horas después y no tengo fuerzas para sujetar una copa, lo acabo celebrando semi-desmembrada en el sofá, que no es tan mal plan.

10 de octubre. Día Mundial de la Salud Mental y Nuestra Señora del los Remedios. Para conservar la primera no me queda más de la segunda que dejarme torturar: nadar y nadar. Buenos días…