inflamación

15.10.2015

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Una cosa voy a decir hoy: harpagofito

Renuncio. Definitivamente tengo las conexiones neuronales hechas cisco y, cuando estoy en pleno acto de meditación urbanita (jugando al Candy Crush) se me viene una palabra imparable a la mente. Me ha vuelto a pasar. Así es que renuncio. Si viene, por algo será. Investigo de qué se trata, os meto la chapa y ya se irá. Con un poco de suerte al final del año, sumándolas todas, lograremos descifrar el mensaje que el oráculo nos quiera contar.

Pues eso. Que esta vez la dichosa palabra ha sido esa: harpagofito. Me voy a la Wikipedia a consultar y el resultado es de traca: planta de la familia de las nosecuál que procede del sur de África y es conocida como garra del diablo; indicada para la artrosis y las flatulencias y ligeramente antiinflamatoria, siempre que se administre por vía intraperitoneal (¡!)

¿En serio? Que no quiero pensar mal pero ¿Qué otra lectura puede hacerse? Porque sospecho yo que esta vez mi subconsciente me está mandando ‘a tomar por culo’ así, tal cual. Eso sí, con paliativos no se me vaya a inflamar!!

Va a ser que algo le he hecho. Quizás es porque le tengo con el armario en una estación que está pasada ya y las neuronas congeladas o porque la otra noche le tuve hasta las tantas buceando en mis memorias y no tiene paciencia para tanto fantasma. Eso es. Seguro. Es una venganza. Y algo de razón no le falta. Así es que nada, harpagofito a demanda!

Jueves. Sugerís alguna otra planta? Buenos días!

16.09.2014

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Estéticamente hoy soy, sin lugar a dudas, la peor versión de mi misma que uno pueda imaginar. Peor que cuando me despierto desgreñada, peor que cuando me pongo un vestido que ya no es de mi talla, peor que cuando dos ojeras negras como amenazas me cruzan la cara.

Mucho peor.
Tengo un señor.
Un señor flemón, vaya.

Según me miras de frente parece que estoy deformada. Como si me hubiera comido un chupa chups de Kojak -de esos gigantes con chicle- y no lo masticara. La piel del moflete está tensa, como si me faltara, y el labio superior derecho hundido que da lástima. Hasta el ojo lo tengo afectado, que está saltón como el de un sapo (o el de una rana cachonda, que diría una que yo me sé).

Vamos, que estoy hecha un cuadro.
Pero uno de mujer extraña.
En redondo, pero estilo Picasso.
Difícil de ver, como dicen de Rosi de Palma.

Y lo peor es que voy por la calle con ganas de justificarlo. Me agarro el moflete y pongo cara de enfado, o de asco. Hasta he pensado hacerme una camiseta que ponga por todos lados “No soy yo. Es el flemón”, como si a algún desconocido de los que me cruzo en el metro le importara en algo mi aspecto escachufado. A la que sí les ha importado es a mis compañeras de trabajo: se han reído con ganas ante la imposibilidad de comerme mi manzana. Dicen que estoy igual igual que el Ecce Homo aquel que restauraron tan mal…

 

En fin, que me está entrando el pánico… me hoy a ahogar mis penas en Amoxicilina con Ácido Clavulánico! Ya os contaré… Buenos días!!