intimidad

04.12.2013

Posted on Actualizado enn

Estos de Google no dejan de fascinarme. Me reconozco fan del buscador, su maps, su traductor y sus doodles, aunque el google shopping se haya mostrado incompetente y se hayan estampado en la creación de su propia red social, que hasta el rey Midas tropezaba en sus baldosines de oro de vez en cuando; pero el google del móvil me tiene tan anonadada que ya no sé si me gusta o me asusta…

Para empezar averiguó dónde vivo y dónde trabajo sin mediar interacción alguna por mi parte, lo cual ya da miedito; pero es que el otro día se superó a sí mismo cuando, a las 11 de la noche, me mandó para casa!! No es broma: había ido a ver a mi madre y ya pensaba volverme porque se me hacía tarde, cuando veo que tengo un aviso en forma de reloj en el teléfono. Pensé: ya está, se me ha pasado la cita con el dentista o la depilación… Pero no! Era Google que me decía que saliera ya para mi casa o perdería el último tren!! Tócate las narices!!!

Por un lado está muy bien lo de recibir la información necesaria en el momento oportuno, pero por otro resulta apabullante… Me regañará si me sigo acostando tarde o salpico en la ducha?? Quizá aún queda alguien que piensa que puede defender su intimidad porque yo seleccione que unos amigos no vean las fotos de otros pero, en serio, el único blindaje eficiente es el desmarque, que de la vida de un anacoreta en el desierto poco o nada se sabe… Miércoles. Si Google no dice lo contrario, buenos días!