juventud

06.07.2015

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Me da un pelín por el envés la gente que presume de su juventud, de los pocos años que tiene. Quizá no es presumir la palabra, pero ya sabéis a qué me refiero; esos que, en una conversación X te sueltan un “claro, es que yo soy más joven” (o algo similar) con una sonrisa de  autosuficiencia y una cuadratura del hombro en ligera alzada.

Pues muy bien, chaval.
¿¿¿Y???

¿Dónde está el mérito del que te vanaglorias? ¿Te ha costado mucho esfuerzo nacer 5 años después? ¿Estamos tontos? La edad -así como la estatura, el color de los ojos o el tamaño de… las orejas, por decir algo- nos viene dado, firmado, sellado y cerrado desde fuera, por causas exógenas a nuestra conducta o nuestros actos, ergo no veo justificado alardear de ello.

Cosa distinta es la gente que teniendo muchos años se esfuerza por mantenerse joven en su aspecto o, especialmente, en su mente; ahí sí que hay una actitud encomiable. Aunque estos suelen ser los que no presumen de ello.

Y están también los otros. Me encuentro muchos que toman exactamente el camino contrario; esos que -da igual la edad que tengan- son viejos tempranos que siempre te están recordando que “ya no somos unos críos” o las cosas que hacían antes… y que en muchos casos podrían seguir haciendo, pero a los que sus barreras auto impuestas se lo impiden.

Será que la edad es realmente una cosa extraña pues, a pesar de ser una ciencia exacta, no puede ser más relativa.

Es lunes. De cuántos años podéis presumir esta mañana? Buenos días!!

09.01.2014

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Estoy que no quepo en mí de gozo! Ahora resulta que mi nevera, que aparenta ser un combi de lo más convencional, tiene en su interior la fuente de la eterna juventud…

El caso es que ya me extrañaba a mi que el pan de molde jamás se pusiese malo, por más meses que tardara en consumirlo, pero lo achaqué (inocente de mi) a su alto contenido en conservantes, que lo aproximaba más a la estructura molecular del plástico que a la del pan en su concepto clásico. Pero no. No es el pan de molde lo que es mágico ¡Es el frigorífico!

A las pruebas me remito: tengo dentro un litro de leche abierto desde hace 14 días ¡y está perfecto! Inmune al paso del tiempo. Y como la leche -por mucho que se empeñara Cleopatra- no es conocida por su poder de conservación, concluyo que mi nevera es milagrosa y convierte los productos en imperecederos; así es que he decidido lo evidente: meterme a mi misma dentro ¡! Y no sólo eso. Voy guardar ahí también algunas cosas que quiero que se conserven siempre: algunas sensaciones, unos pocos recuerdos, algún sentimiento… No sé si cabremos todos ahí, nos tocará apretarnos contra la salsa de soja y una cuña de queso pero, oye, todo sea por ponernos por montera al envejecimiento!!

Jueves 9 y, en Estados Unidos, Día del Ascenso en Globo; con la que tienen liada con el vórtice polar ese, a ver quién es el guapo/gilipollas que lo celebra! Buenos días…

27.06.2013

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“Voy en esta época materialista,
a realizar una empresa romántica,
para ejemplo de la juventud”

Decía Vito Dumas un 27 de junio de 1942. Y es casi irónico que considerara aquel momento materialista, visto desde nuestra época y muy curioso que la generación a la que quería dar ejemplo era a la de nuestros abuelos, que han sido todo un ejemplo a seguir. El caso es que, con esta sentencia, cogió el argentino carretera y manta por el paralelo 40 para adelante. Porque lo que él entendía por ‘empresa romántica’ no era algo como “Flores y Bombones, S.L.”, si no navegar dando una vuelta literal al mundo por la complicadísima ruta de Los 40 Bramadores… Y lo logró; sólo, con medio mundo en guerra y pasando las de Caín, pero regresando a su Buenos Aires querido 437 días después para escribirlo… Vivir para contarla, que diría García Márquez o para contarlo, que dirían Violadores del Verso.

Yo sólo digo que esas hazañas siempre han despertado en mí una envidia descarada por esas aventuras que no me ha tocado vivir. Que lo más parecido a un paralelo que puedo recorrer es la línea 6 de Metro (la Circular); pero que me parece más emocionante recorrer 20.420 millas marinas contra viento y marea, a través de tres océanos… que hacerte 23,5 kilómetros de suburbano contra carteristas y empujones a lo largo de 28 estaciones, no? Jueves. Buenos días…