led

11.02.2016

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Un electrodoméstico sin par ha llegado a mi hogar… El quitapelusas!!

Bien es verdad que ha llegado previo pago de su importe, no por voluntad propia ni por generación espontánea;  y quizá pueda parecer de utilidad algo banal, pero no. En absoluto. Me parece un trasto fundamental.

Se acabó parecer un rerecogedero de pelotillas! Pondré fin -por fin- al look ‘chaqueta handmade with love’ (también conocido como ‘bufanda que me tricotó la abuela allá por la Expo de Sevilla’)!! Adiós a los jerséis con más bolas que el árbol de Navidad!!! Ahora tengo un quitapelusas profesional!!!!

No ese pequeñajo de viaje que durante un tiempo fue el regalo estrella de los vendedores de libros y hacía mucho ruido pero no pillaba ni una bolita, no. El mío es un cacharro cabezón con aspecto de alcachofa de ducha psicodélica y luz led para indicar el nivel de carga de su batería de litio. La caña.

Ahora, he de confesar que estoy un tanto decepcionada… El quitapelusas, hay que pasarlo. No basta con enseñarlo a las bolitas de la lana para que se acojonen y se vayan. Tienes que pasarte un rato manga arriba, espalda abajo deslizándolo por la prenda y, una vez que la emoción de ver desaparecer las primeras pelusas se pasa, la tarea se hace un pelín aburrida.

Además, tengo mucha curiosidad… Esa masa de lana que se queda en el depósito y luego hay que limpiar… Qué pasa con ella? No tenía ninguna utilidad? No abrigaba? Porque a mí de dos prendas que he pelado me han salido dos madejas como para hacer unos calcetines con los que no hubiera perdido ningún dedo Juanito Oiarzabal!! A ver si con el quitapelusas la voy a liar…

Aunque bien mirado, si dejo mi ropa con sus pelotillas, el aparato lo tengo que aprovechar. Y sospecho que eso debe de quitar escamas del pescado a toda velocidad, así es que luego igual me compro dos merluzas y ya os contaré qué tal.

Jueves. Buenos días!

03.02.2016

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En el pueblo de mi madre (me consta que también en muchos otros), las familias tienen un apodo. El de la mía, por parte de mi abuela, es “la instalaora” gracias a su padre y un hermano que eran electricistas y encargados de las instalaciones de la compañía eléctrica en el pueblo.

Quizás por este motivo, en algún oscuro rincón de mi cerebro, he creído que igual que se heredan los apodos se hereda su contenido, porque la electricidad siempre me ha sido muy familiar: nunca le he hecho ascos a cambiar un enchufe o arreglar un cable pelado a pesar de mis pírricos conocimientos en la materia.

El caso es que a fuerza de observar de pequeña a mi abuelo que era un manitas, yo tenía clara la cosa del casamiento del cobre y el uso abundante de la cinta aislante. Pero el otro día, que tenía por meta cambiar los focos empotrables de mi cocina por dos flamantes downlights led, descubrí que no todo cable es orégano y que juntar colores como en el Lego no es siempre la solución…

Poneros en situación: voy yo con toda mi ilusión, desmonto el foco viejo de bombilla pasada de moda y me encuentro que a ese aparatejo lo alimentan dos mangueras de cables que van a confluir en una clema con seis alambres de tres colores diferentes enganchados; miro mi precioso foco nuevo y me encuentro con que éste sólo tiene dos cablecillos blancos esmirriados para hacer frente a todo ese ejército ¡Ups! Y yo con mi cinta aislante colgando… A puntito de saltar por la ventana (hasta que recordé que vivo en un bajo).

 

Afortunadamente, Dios ha inventado los grupos de Whatsapp además de los focos led y lo que me falta en sabiduría me sobra en amigos con buena voluntad… Me cambiaron el foco por teléfono y a danzar. ¡¡Eso sí que es chispa!! Es estupendo conectar…

 

Miércoles. Buenos días!!

28.01.2014

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Seguro que ya lo sabía pero lo había olvidado, igual que no logro recordar cómo era la antigua estación de Atocha antes del microclima tropical, o cómo quedábamos antes de que Dios inventara el teléfono móvil. Hablo esta vez de las bombillas clásicas, de las de antes. En mi casa sólo hay led o de las de bajo consumo pero el otro día, que curiosamente anochecí bajo lámpara ajena en la furtiva observación de una con filamento, me quedé maravillada de su efecto óptico: a poco que la mirara veía al parpadear una bandada de gaviotas luminiscentes revoloteando por el techo y las paredes. Soy consciente de que los nuevos elementos de iluminación son mucho más eficientes, y de que quizá no sean muy saludables para los ojos esos experimentos, pero hay circunstancias en las que los pájaros, aunque sean ecos del wolframio, es mucho mejor tenerlos anclados en la retina en lugar de libres en la cabeza emitiendo destellos de algunas luces que nunca han encendido bien.

Y no cuento más, que me ampara la ley de la UE que dice que el 28 de enero celebramos el Día Europeo de la Protección de Datos (esa a la que con más frecuencia me debería acoger).

Martes; proteged vuestros pájaros por si los datos no vuelan bien ¿o era al revés? Buenos días!!

28.10.2013

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A cualquiera que le cuente que me pasé toda la santa mañana del sábado cambiando bombillas no se lo cree, o se cree que vivo en el Palacio Real y ni lo uno ni lo otro. Es que lo de los focos halógenos y las bombillas led no es una ciencia en absoluto exacta: unos focos funcionan con unas bombillas sí y otras no, otras bombillas funcionan bien en el foco que les da la gana pero no en el de al lado… Total, que parece que lo que he estado haciendo no ha sido mantenimiento doméstico si no un ensayo de estadística: teniendo 14 focos y 9 bombillas ¿cuál es el máximo número posible de combinaciones entre ambas? Pues eso, el que se acuerde de las fórmulas de combinatoria que calcule que me estuve subiendo y bajando de la escalera esas n veces por el avanzado método de prueba y error, siendo condición necesaria del acierto volver a bajarme de la escalera para darle al interruptor…

¿Gimnasio? No hay máquina de step que aguante los escalones que yo coroné, ni quien haya permanecido tanto tiempo con los brazos arriba excepto, claro está, las víctimas de un atraco en las películas del oeste…

28 de octubre. El día en que, en 1492, el español Rodrigo de Jerez fue el primer occidental en ver a los indios fumando tabaco y el primero en imitarlos… Con la de disgustos que podíamos habernos ahorrado!! Lunes. Buenos días…