ley

16.07.2015

Posted on

A pesar de que las estadísticas dicen que los radares se hinchan a poner multas de tráfico por exceso de velocidad, hay una especie de ley universal por la cual, cuando vas con el coche y con prisa, se te coloca delante el único que no la lleva: el lento, el pasmao, el equivalente de cuatro ruedas a una puñetera tortuga. Y esto pasa SIEMPRE ¡!

Que yo lo cuento y me dicen que será que yo voy demasiado rápida; pero eso no es necesariamente verdad. Es cierto que, en ciudad, me gusta conducir con cierta agilidad y que valoro esa cualidad en los que llevo por delante; pero entiendo que cada cual pueda llevar un ritmo… Lo que no podré entender jamás es que ayer, por ejemplo, me tocara hacer 10 kilómetros en una carretera de 90 km/hora detrás de una furgoneta que me llevó todo el camino a 40!! Y sin posibilidad de adelantar!!!

¡Hombre por favor!
Repito.
¡Hombre por favor!

Eso no se hace. Si llevas la furgo averiada, pones las lucecitas naranjas y te apartas, si te mareas, paras y vomitas, si no encuentras el acelerador, paras y lo buscas… Me da igual el motivo. Eso no se hace. Coño, que llevaba una caravana larga como ella sola y encima el tipo sacaba y mecía la mano por la ventanilla!! Guapo, que llevas una furgoneta blanca matriculada antes del whatsapp, no un BMW!!  Cómo sería la cosa que yo creo que iba cargada de melocotones y acabaron hechos mermelada. No digo más.

El caso es, a lo que íbamos, que el universo tiene sus propias leyes de la enseñanza y la ironía, que suelen darte curiosas bofetadas: que tú llevas prisa, te freno; que quieres calor, te asfixio; que te pones morbosa, te despierto.

Y de esta manera los planetas mantienen el equilibrio.

Es jueves y la Virgen (del Carmen). Buenos días!

11.09.2013

Posted on Actualizado enn

Desde que varios guardias de seguridad defienden a mediodía la entrada del metro en la estación de mi trabajo, las escaleras de acceso y la calle se han convertido en una fiesta… un auténtico maremágnum de personas cómodamente afincadas en cada escalón, esperando a que nadie les estorbe el paso franco; ayer había, incluso, un chico tocando el acordeón y una señora mayor vendiendo empanadillas caseras a 50 céntimos la unidad. Creo que hoy pensaban montar las casetas de tiro al blanco y los coches de choque, pero probablemente el aguacero les haya estropeado el plan ¡!

Y es que tengo la impresión de que, además de las consecuencias más evidentes de la crisis económica con la que convivimos desde hace ya demasiado tiempo, hay otra serie de cambios más sutiles que no estoy segura de que vayan a revertirse fácilmente aún cuando volviéramos a nadar en la abundancia (no chilléis, es un decir). Me refiero a la mucha gente que ha dado un paso hacia el lado oscuro de la ley. Antes tampoco gustaba pagar el metro o los impuestos, pero había un temor subyacente al ‘por si me pillan’, que me da la impresión de que, en muchos casos, ha desaparecido. Quizá porque ahora, simplemente, hay mucho menos que perder.

11 de septiembre para los gregorianos y Feliz Día a Cataluña.

1 de Meskerem y año nuevo para los etíopes.

¿Se puede pedir tener más que perder? ¿Se debe? Feliz Enkutatash y buenos días!!

08.07.2013

Posted on Actualizado enn

Como si se tratase de una retribución divina inmediata, cada vez que he tenido que ayudar a alguien a comprender una materia, he terminado aprendiendo yo tanto o más de lo enseñado. Probablemente es porque cuando vas buscando la ruta más fácil a la explicación, tienes que abrirte camino entre el bosque espeso de tus propias dudas e ir despejándolas a machetazos a medida que ejerces tu magisterio. Me ha pasado con la contabilidad, con la Ley General Tributaria, con la Ley Electoral y hasta con algún libro o alguna anécdota del pasado… Lo curioso con mis hermanas, especialmente con esa miniyo que ya casi tiene 12, es que las cosas que a veces intento explicarle no se resuelven con fórmulas matemáticas, si no con formulaciones inexactas sobre la vida: que si la subjetividad de la belleza, que si la capacidad de autocrítica, que si la talla del sujetador… así es que me meto en unos berenjenales filosóficos terribles pero -retribución divina mediante- acabo dando un paso más adelante en mi propia evolución.

Quizá así hemos ido avanzando desde nuestro Homo antecesor, la especie homínida más antigua de Europa que encontraron en la Gran Dolina de Atapuerca un 8 de julio de 1994. Haciendo escuela, que -con la que está cayendo- es casi una escuela de calor… Arde la calle al sol de Poniente? Lunes. Buenos días…