Machado

24.06.2015

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El hombre era nómada.

 

Antes. Al principio. Cuando la historia aún no existía porque no se escribía.

 

Nuestra especie nació haciendo suyo el poema de Machado y al andar no sólo hicieron caminos si no calzadas, carreteras y autovías que les acabaron llevando hasta el hogar.

 

Pero por más que uno firme una hipoteca y saque cada mañana su calcetín del mismo cajón, algo del gen errante de nuestros antepasados anida en cada paso que damos.

 

Somos nómadas de un destino que acaba por ser siempre incierto, que está en constante movimiento. Nómadas en nuestras relaciones, que fluctúan, que se desplazan con las mareas y que unas veces te acercan hasta rozarte y otras te alejan. Nómadas en nuestra profesión, donde hoy es un suicidio quedarte anclado. Somos perpetuos viajeros en fines de semana y fiestas de no guardar nada, vagabundos en nuestra ciudad buscando el mejor rincón para quedar, titiriteros del último grito, saltimbanquis de las modas. Y si no somos nómadas de conciencia es porque ejercemos el principio de coherencia.

 

Somos nómadas hasta en la cama. Recorriendo caminos que no aparecen el las sábanas. Haciendo kilómetros en estática, cuando el movimiento busca un destino en la química y no en el mapa. Muchos somos nómadas de la espalda a la que quedar pegada, o de la mano que por ella sube y baja…

 

Es cierto que dejamos los caminos para criar animales de granja, pero hoy no hay nadie sedentario; excepto, quizás, esas vacas.

 

Miércoles. Ojalá nuestros caminos de nómadas encuentren la manera de cruzarse, aunque sea en ‘los bajos fondos de la inmensidad’. Buenos días!

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24.11.2014

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Por fin he decidido a qué quiero dedicarme.

Asesora política.

 

La semana pasada estuvimos en la oficina en plena campaña electoral. No es que hayamos decidido postularnos a la alcaldía ni nada de eso, es que mi compañera se presentó como representante de las familias en el Consejo Escolar del cole de sus hijas y, aprovechando que es una época fiscalmente tranquila, cambiamos nuestras labores habituales por la política de base: preparar discursos, diseñar propaganda, elaborar frases panfletarias y definir la estrategia apropiada para ser las más votadas.

 

Y me resulta apasionante!! En serio. Es una de las pocas situaciones en las que la vehemencia que me caracteriza no me mete en problemas ni resulta ofensiva, si no que sirve de guía.

 

Me ha encantado esto de hacer campaña… las tretas tras las cámaras, discutir las opciones, descubrir los movimientos del enemigo… pensar en modo Sun Tzu. Enciende en mí la mecha del estadista que siempre quise ser. Y pobre del que piense que este proceso era menor… nos iba en ello el honor!

 

Desgraciadamente hemos perdido: luchábamos a penas sin armas ni tiempo contra el poder establecido. Pero para eso está Machado, para recordar que no ha sido en vano, pues ya sabéis: lo importante es el camino (y lo que en él hemos aprendido) ¿pensarán lo mismo nuestros políticos?

Lunes. Camino de una nueva semana. Buenos días!