marejada

21.10.2015

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La otra noche se me metió un océano en el oído. O eso creo al menos…

Veréis, llevo un tiempo sospechando que he perdido algo de audición por el oído izquierdo. De día todo va bien, yo diría que no preciso de trompetilla; pero, por la noche, en la cama, cuando me acuesto sobre el moflete derecho, no escucho absolutamente nada. Y pensaba que era porque mi casa es bastante silenciosa -que lo es- pero, cuando no caigo anestesiada sobre las sábanas y tardo un rato en conciliar el sueño, acabo dándome media vuelta y girando el cuello y ahí, al destapar el oído derecho, sí que oigo ruidos!!

Conclusión: o da la puñetera casualidad que los sonidos se sincronizan con mis vueltas en la almohada o ya están, pero con el izquierdo no me cosco de nada.

Pero eso no es todo. La otra noche, además del citado proceso, al girar el cuello empecé a escuchar el mar: el lento batir de las olas contra la playa, como cuando pegas la oreja a una caracola. Y ya no sé si tengo el océano dentro o fuera, pero como la habitación no está mojada, deduzco que soy yo la que tiene marejadas… Y aunque asumo que en ocasiones pueda sufrir tormentas interiores que afecten a la inestabilidad de mis fluidos, me extraña un poco que éstas sean audibles ¿no?

En fin, cosas más raras se han visto. Que se lo pregunten si no a Marty McFly, que hoy llega al futuro. Miércoles. Buenos días!

11.10.2012

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Pensaba hablar hoy sobre las marejadas ciclónicas que arrasaron Países Bajos y Calcuta un 11 de octubre de 1634 y 1737 respectivamente, de lo que el mar se lleva y nos trae cuando sube la marea empujada por las bajas presiones y los vientos de altura o las bajas pasiones y los vuelos de altura ya no sé, pero las agujas de mi reloj han decidido hay moverse a un ritmo endemoniado y he decidido atajar y contar tan solo que los dedos me huelen intensamente a mandarina -la primera mandarina de la temporada- y los zapatos a Florencia…

Viernes extemporáneo, jueves para los ortodoxos. Santa Soledad (digna de un discurso que me voy a ahorrar) y Coming Out Day (Día de salir del armario) para los norteamericanos… para los norteamericanos que estén dentro de él, imagino. Feliz puente; dejar que os lleve la corriente. Buenos días…