miel

12.05.2014

Posted on Actualizado enn

Hoy estoy mucho más dulce. 
Estoy de lunes de miel.

No. No. Cuidado, que esto no tiene connotaciones románticas ni implica un cambio en mi estado civil. Significa, exclusivamente, que mi liquido cefalorraquídeo se ha espesado, se ha hecho melaza. Un drama. Las palabras no llegan hasta mí y a las ideas les cuesta un triunfo salir. Detrás del hueso occipital sólo se escucha un glub-glub nauseabundo y el chirrido de un engranaje que no acierta a arrancar. Hasta caminar se ha convertido en una ardua tarea para tan escasa capacidad mental.

Por Dios! Qué sensación tan mala!! Qué es lo que me pasa?

La muestra poblacional limitada a la que he encuestado a este respecto opina que -simplemente- es lunes, que es el día en que estas cosas pasan. Y razón no les falta porque en la oficina estábamos todas ligeramente empanadas (hemos perdido media mañana comparando nuestro contorno pectoral, no digo más). Pero yo creo que va a ser cosa del fin de semana, que tener invitados en casa te trastoca; aunque sea familia, aunque sean visitas deseadas… te deja baldada.

El caso es que en este modo torrija que hoy me embarga he sido incapaz de dar los buenos días por la mañana y, antes de que el sopor vespertino me vuelva a hundir las ganas, os voy deseando lo que parece que yo no tengo: un buen comienzo de semana!!

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