números

01.02.2016

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Por más que el mes de enero sea ese en el que el año se hace nuevo, en mi sector profesional es el mes-infierno en el que toca compendiar todo el año viejo.

Hacienda insiste en que aprendas a sumar y te obliga a agregar la información que ya les has dado en modo trimestral en una suerte de manifiesto en el que el diablo de los números tiende a jugar con los decimales, con lo que el amable verbo ‘sumar’ se transforma en el mucho más laborioso verbo ‘cuadrar’; gracias a lo cual, tu agradable jornada laboral se transforma en una cuenta atrás en la que no cabe nada más: ni blogs en los que escribir, ni buenos días que dar.

Lo peor de dicha circunstancia, es que te embotas y te abobas… Como eres una especie de olla a presión en la que se van sofriendo las cuentas, en cuanto tienes un tropezón y la cosa no cuadra a la primera, la máquina de trabajar se avería: los ojos empiezan a hacerte chiribitas y las neuronas te derrapan y ya no estás segura de si dos y dos son cuatro o cuatro con cuarenta, mientras dudas de tu propio nombre y vas perdiendo la paciencia…

Y es que enero, ya lo dicen por ahí, está en cuesta. Cuesta trabajo pensar, se minimiza el tiempo de sentir y, si me toca ponerme a escribir, sólo me salen cosas como esta…

Para más INRI, gracias a la intromisión del fin de semana, enero este año no se acaba cuando arrancas su hoja si no un día más allá. Hoy. Hoy se termina el follón. A Dios gracias. Digo yo que febrero será otro cantar. Por lo que hoy empieza y nos toca, muy buenos días!

22.04.2015

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Cuando los libros van en contra de su propia naturaleza y son de Cuentas y no de letras, se corrompe su esencia de tal manera que en lugar de suponerme un entretenimiento singular, me producen un estrés muy difícil de llevar… Pero no hay quien le haga entender eso al Registro Mercantil (de igual manera que no comprenden que no existe el verbo “recepcionar”).

 

Por eso hoy mis palabras se han quedado presas entre tanto número que tiende a bailar. Menos mal que a veces la suerte te regala palabras ajenas que relatan sentimientos propios y hoy me ha sucedido justo eso: La Oreja Verde de Gianni Rodari ha llegado a mí por casualidad para poner en verso algo que sólo era un pensamiento vago. Con él os voy a dejar…

 

Un día, en el Expreso Soria Monteverde,
Vi subir a un hombre con una oreja verde.
Ya joven no era, sino maduro parecía,
salvo, la oreja que verde seguía.
Me cambié de sitio para estar a su lado
y observar el fenómeno bien mirado.
Le dije: Señor, Usted, tiene ya cierta edad,
Dígame, esa oreja verde, ¿le es de alguna utilidad?
Me contestó amablemente: yo ya soy persona vieja,
Pues de joven sólo tengo esta oreja.
Es una oreja de niño, que me sirve para oír
cosas que los adultos nunca se paran a sentir:
Oigo lo que los árboles dicen, los pájaros que cantan,
las piedras, los ríos y las nubes que pasan,
oigo también a los niños, cuando cuentan cosas
que a una oreja madura, parecerían misteriosas.

Así habló el señor de la oreja verde
Aquel día, en el Expreso Soria Monteverde.

Gianni Rodari

 

Miércoles. Cómo va vuestra audición extrasensorial? Buenos días!

11.04.2013

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Por lo que se ve, no soy yo sola la fiel devota de Santa Curiosidad porque, hace un par de años, dos brillantes matemáticos pusieron sus ingenios al servicio de ésta para averiguar cuál había sido el día más aburrido de la historia desde 1900, así es que se crearon una gigantesca base de datos de efemérides y un algoritmo que la rastreara y concluyeron que, el día más tedioso había sido precisamente un 11 de abril: en concreto, el de 1954 porque no había pasado prácticamente nada relevante…

Pues, francamente, de números sabían mucho, pero de medidores del entretenimiento andaban algo escasos los angelitos… ¿El día es aburrido porque se tomen vacaciones los grandes titulares? Seguramente aquel día fue el más dramático para algunos, el más memorable para algunos otros. ¡Siempre están pasando cosas! Pobre de aquel que -ni con algoritmos- sea capaz de verlas.

Jueves. ¿Qué vais a hacer para que no sea el más aburrido de vuestra historia? Yo, de momento irme al masajista… y desearos buenas tardes!!