oso

27.02.2014

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Conste que no es una cuestión de principios (ni de finales), pero lo cierto es que no suelo comer hamburguesas. Conceptualmente me gustan, no tengo nada contra ningún ingrediente (salvo que le pongan aceitunas) y no creo que sean mucho más insanas que tantas otras cosas que comemos; simplemente no tengo costumbre de hacerlo y el otro día, que me pedí una, me di cuenta del porqué: excepto que tengas la capacidad de algunas serpientes de fracturar tu propia mandíbula para ingerir alimentos más grandes que tú, es imposible meterse eso en la boca.

Pero vamos a ver: si me trajeron un panecillo más bien fofo y del tamaño de un donut que soportaba sobre sus lomos un filete de carne picada, una loncha de queso, otra de bacon, un huevo frito, media lechuga, una cebolla, un tomate y un pepinillo… Sumando todo eso en una construcción vertical me daba el equivalente alimentario de un rascacielos de 15 plantas. Por Dios, las semillas de sésamo mareadas de puro vértigo ¡!

¿Y cómo me lo como? Porque si hago dos montones, en uno me queda la chicha y en otro la ensalada separados por un ancho mar de patatas fritas, pero eso ya no es una hamburguesa, es un plato combinado… Al final, las hamburguesas me provocan exclusión social: quienes las comen forman parte de un club al que, sencillamente, yo no pertenezco ¡Qué le vamos a hacer! Por suerte, formo parte de ese otro club al que ese hecho y tantos otros nos dan igual.

Jueves y, en Estados Unidos, día de oso polar. No pensaba, pero me va a tocar hibernar. Buenos días…

13.03.2013

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Ayer vi la primera mosca en mucho tiempo y, como hacía un precioso sol dorado desde primera hora de la mañana, pensé (con una sonrisa de oreja a oreja): sí, la primavera es posible y se acerca… Pero el viento gélido de hoy ha congelado mi inocente ilusión. Como será la cosa que se me he sentado al lado un oso (Fig. hombre grande y peludo [muy grande y muy peludo]), que me ha llevado espachurrada contra la ventanilla todo el trayecto (lo cual tiene su mérito) y, en lugar de gruñirle y clavar codo como habría hecho en otras ocasiones, iba tan contenta porque me daba calor!! No me ha hecho tanta gracia cuando ha abierto mi cestita de picnic buscando la tarta de melaza…pero es su naturaleza, no puedo cabrearme. Además, sería un magnífico compañero para ir a Urano; el planeta con la atmósfera más fría del sistema solar (-224°C), que fue descubierto un 13 de marzo como hoy, en 1781. Aunque no sé si tengo moral -por mucho oso que me acurruque- de acercarme al gigante helado… Muy bonito su color pero hielo, roca, gas y nubes de metano no describen un paisaje demasiado acogedor.

Miércoles. San Rodrigo, como el Cid… ‘en llegando a este lugar se ha acabado esta canción’. De aquí a una semana, el equinoccio. De aquí a Urano, a saber. Buenos días…

27.02.2013

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Esta mañana Madrid ha sufrido una especie de Navidad extemporánea: ha nevado (aunque no ha terminado de cuajar). Algunos piensan que todo se ha puesto blanco para celebrar nosequé del fútbol de ayer, pero no; no ha sido por eso. En realidad es culpa mía, es porque (casi) he terminado de pintar y así es como yo lo veo todo ahora: blanco!!

27 de febrero. El día en que en el año 380 Teodosio decretó que el Cristianismo era la religión oficial del Imperio Romano y el mismo día en el que, en el año 1767, Carlos III expulsó a los jesuitas de todos los dominios de la Monarquía española… Mira, una de cal y otra de arena, como la canción de Maná. Ah no! Que la canción era ‘de mar y arena’!! Pues casi que el mar lo dejamos para mejor ocasión, que con este frío presta más sumarse a la celebración yankee de hoy, que es el Día del Oso Polar.

Miércoles, San Procopio Decapolita y un frío que congela las intenciones; suerte con lo del oso; yo creo que usaré el sucedáneo: el forro… Feliz día del Forro Polar. Buenos días!!