Picasso

02.10.2014

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Ya he contado alguna vez la pasión que sentimos en mi oficina por el reciclaje del papel, que usamos los folios hasta que el blanco original no se ve. Lo que no sabíamos nadie es que, algunas veces, esta sana costumbre trae un plus de entretenimiento, como descubrimos ayer.

Ayer, al ir a fotocopiar no sé qué documento, descubrí que la trasera de la hoja era especialmente bonita y colorista. Resulta que era una reproducción de ‘Le Rêve’ de Picasso y, aunque ya conocía el cuadro, nunca me había fijado con tanto detalle en él…

El sueño, dice. Jejejeje. Y unas narices! Sí, sí, si la muchacha estará soñando, pero a ojos vista está con qué. Si lo miras en posición vertical, ya tiene algo de sospechoso dónde reposan sus manos, la sonrisa satisfecha y ese pecho que se le ha escapado del vestido pero, si giras la imagen 90 grados a la derecha ahí sí que se ve bien…

Lo veis? O es fruto de mi mente enferma? Como si de una ilusión óptica se tratase, donde parecía haber un ojo izquierdo de cara picasiana aparece clara(y erecta)mente un pene y donde antes había sonrisa ahora hay lengua juguetona que lo acaricia. Amén de las manos, que tienen un dedo de más, fruto probablemente de no parar de moverse ¡! Total, lo dicho, que Marie-Thérèse estaría soñando, vale; pero que el sueño era caliente y se masturbaba, también! Picasso tenía que ser!!

Analizar y disfrutar del arte. Alguien os había explicado antes ese beneficio del reciclaje? Pues ya lo sabéis… Jueves. Buenos días!

Le Rêve Picasso

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16.09.2014

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Estéticamente hoy soy, sin lugar a dudas, la peor versión de mi misma que uno pueda imaginar. Peor que cuando me despierto desgreñada, peor que cuando me pongo un vestido que ya no es de mi talla, peor que cuando dos ojeras negras como amenazas me cruzan la cara.

Mucho peor.
Tengo un señor.
Un señor flemón, vaya.

Según me miras de frente parece que estoy deformada. Como si me hubiera comido un chupa chups de Kojak -de esos gigantes con chicle- y no lo masticara. La piel del moflete está tensa, como si me faltara, y el labio superior derecho hundido que da lástima. Hasta el ojo lo tengo afectado, que está saltón como el de un sapo (o el de una rana cachonda, que diría una que yo me sé).

Vamos, que estoy hecha un cuadro.
Pero uno de mujer extraña.
En redondo, pero estilo Picasso.
Difícil de ver, como dicen de Rosi de Palma.

Y lo peor es que voy por la calle con ganas de justificarlo. Me agarro el moflete y pongo cara de enfado, o de asco. Hasta he pensado hacerme una camiseta que ponga por todos lados “No soy yo. Es el flemón”, como si a algún desconocido de los que me cruzo en el metro le importara en algo mi aspecto escachufado. A la que sí les ha importado es a mis compañeras de trabajo: se han reído con ganas ante la imposibilidad de comerme mi manzana. Dicen que estoy igual igual que el Ecce Homo aquel que restauraron tan mal…

 

En fin, que me está entrando el pánico… me hoy a ahogar mis penas en Amoxicilina con Ácido Clavulánico! Ya os contaré… Buenos días!!