reciclar

28.01.2015

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Ni relojes, ni cafés, ni películas. Los que han triunfado con la peculiar decoración publicitaria de mi túnel de vestuario particular (el ya famoso en estos pagos de la salida de metro Sol a la Mallorquina) son sin lugar a dudas los que anuncian el reciclado. En las paredes y el techo no tanto, que los han forrado de color amarillo pollo (pollo escaldado) con profusión de austeros mensajes en negro en los que anuncian las virtudes de utilizar los contenedores de colorines; pero en el suelo se han salido: lo han tapizado de césped mullido.

 

Desgraciadamente no es real, es un vinilo que asemeja una tupida alfombra de hierba; pero resulta tan inesperado y tan creíble que a un tris estuve ayer de descalzarme. Y creo que no soy la única; a juzgar por las caras de la gente, cualquier día los de seguridad van a tener que desalojar a los universitarios que vayan allí a tumbarse y repasar o a las familias que decidan organizar un picnic en ese lugar…

 

Una pena que el esfuerzo sea fútil para los lugareños, a los que reciclar no nos cuesta “dos segundos” como dicen los mensajes, si no “dos pares”… dos pares de intenciones porque los contenedores de colores no deben quedar bonitos en las calles turistables y, por tanto, tenemos pocos y a trasmano. Que digo yo que lo de las bicis está muy bien pero, además, podrían instalar en la acera contenedores subterráneos -que esos sí que son para siempre- para darnos a los vecinos la oportunidad de contribuir a la salud medioambiental de nuestra ciudad… Miércoles. Buenos días!!

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18.12.2014

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Por segundo año consecutivo, el espíritu ‘con sus manitas’ (ahora rebautizado DIY) me ha embargado al llegar la época de la Navidad.

Me gusta y me apetece decorar la casa por estas fechas, pero no quiero convivir con un pino muerto (o de plástico) el resto de meses del año, así es que me obligo a construir algo de lo que poder desprenderme después. Es también una manera de imponerme un aprendizaje en una materia en la que flaqueo notablemente: tiendo a aferrarme en exceso a las cosas, así es que me sirvo a mí misma tres tazas de obligada futilidad y las aprendo a tragar.

El caso es que el año pasado hice un arbolito reciclando una caja y un palo, y este año me había empeñado en algo más osado: quería una chimenea! Y como en esto -y en tantas otras cosas- querer es poder, chimenea quiero, ¡chimenea tengo! Que no se puede una amilanar por no saber construir un hogar!! Todo es echarle papel de estraza, cinta aislante y ganas…muchas ganas! Y así, robando una caja de la basura cual indigente y con un presupuesto de 2€ aproximadamente, podéis lograr esta bonita decoración de Navidad!

Ya sé que me falta ponerle unos calcetines (los de rayas grises y rosas le quedan fatal), que no puedo encender fuego en ella (a riesgo de que me encierren por pirómana) y que, como no tiene tiro, el tipo de rojo cargado de regalos por ahí no va a bajar (como mucho bajaría mi vecina, que me cae igual de mal) pero no me importa ¡mi chimenea es genial!

Que esto también es un trauma? Quizás. Menos mal que es jueves ya. Buenos días!!

 

Chimenea 1 DIY Navidad 14-15Chimenea 2 DIY Navidad

20.11.2013

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Ahora que la paz tributaria ha vuelto temporalmente a la oficina, a mí me ha dado por buscar otra guerra: la de hacer limpieza de archivo.

Probablemente en otros despachos menos comprometidos con el reciclaje, la limpieza de archivos será algo así como el festival de la falda hawaiana (de las que hacen las destructoras de papel), pero en nuestro caso supone una revisión previa y minuciosa de cada centímetro de papel a triturar para proceder al rescate de aquellos que aún pueden aprovecharse, aunque sea por el canto; de tal forma que el primer paso es quitar absolutamente todas las grapas que hace 4 años pusiste con tanta fruición. Y como esta tarea me deja las manos ocupadas pero la cabeza libre, ayer andaba yo descubriendo América entre folio y folio: coño, ya está… grapas solubles!! Fabricadas con un material que dure lo mismo que el plazo de prescripción de lo que van a grapar y que, además, no dejen residuos… ¡¡La patente de mi vida!! O no?

Dejadme disfrutar como una niña, que hoy es nuestro cacareado Día Universal. Felicidades a los aludidos y Buenos días…