subconsciente

15.10.2015

Posted on Actualizado enn

Una cosa voy a decir hoy: harpagofito

Renuncio. Definitivamente tengo las conexiones neuronales hechas cisco y, cuando estoy en pleno acto de meditación urbanita (jugando al Candy Crush) se me viene una palabra imparable a la mente. Me ha vuelto a pasar. Así es que renuncio. Si viene, por algo será. Investigo de qué se trata, os meto la chapa y ya se irá. Con un poco de suerte al final del año, sumándolas todas, lograremos descifrar el mensaje que el oráculo nos quiera contar.

Pues eso. Que esta vez la dichosa palabra ha sido esa: harpagofito. Me voy a la Wikipedia a consultar y el resultado es de traca: planta de la familia de las nosecuál que procede del sur de África y es conocida como garra del diablo; indicada para la artrosis y las flatulencias y ligeramente antiinflamatoria, siempre que se administre por vía intraperitoneal (¡!)

¿En serio? Que no quiero pensar mal pero ¿Qué otra lectura puede hacerse? Porque sospecho yo que esta vez mi subconsciente me está mandando ‘a tomar por culo’ así, tal cual. Eso sí, con paliativos no se me vaya a inflamar!!

Va a ser que algo le he hecho. Quizás es porque le tengo con el armario en una estación que está pasada ya y las neuronas congeladas o porque la otra noche le tuve hasta las tantas buceando en mis memorias y no tiene paciencia para tanto fantasma. Eso es. Seguro. Es una venganza. Y algo de razón no le falta. Así es que nada, harpagofito a demanda!

Jueves. Sugerís alguna otra planta? Buenos días!

18.09.2015

Posted on Actualizado enn

Estoy convencida: me traiciona mi propio subconsciente… La otra noche, que me quedé estampada cual cromo en el sofá, abrí un ojo a las cuatro de la mañana despistada, algo asustada y con una palabra esquiva que no dejaba de rondar mi mente: Amunike.

No me sonaba de nada, pero por pura fe en las propiedades extra cognitivas de mi ego durmiente, decidí ignorar el sueño que me embargaba y consultarlo con San Google, a ver si él sabía el por qué… Y resulta que averiguo que el tal Amunike era (o es, no sé) un jugador de fútbol especialmente mentado por una posible relación paterno-filial con otro de esos jugadores (¿mande?).

Como no le encontraba ni el chiste ni relación alguna con mi futuro inminente, pensé que en las confusas aguas de mis despertares impenitentes, había bailado cual disléxico las consonantes y que la palabra misteriosa que aún resonaba en mis adentros no era Amunike si no Amukina e, ignorando de nuevo unos párpados que no se tenían en pie, abrí otra pestaña de Google, gracias a la cual me enteré de que Amukina es el nombre comercial de un producto singular para lavar y desinfectar frutas, verduras y similares (¿mande [otra vez]?)

¿Pero esto qué leches es? En las pelis, cuando uno se despierta y dice “Amunike” (o “Amukina”) es que tiene una revelación!! Un dato que resuelve el asesinato, o el futuro del mundo o, como poco, el puñetero jeroglífico de hace un mes!! Pero el gilipollas de mi subconsciente me despierta, me dice tonterías que tengo que buscar en Internet y que no significan un ardite y, para colmo, me deja sin dormir el resto de la noche ¡¡¡!!!

Hombre por favor. Que Manolo García ya hace mucho tiempo que lo sabía: Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio.. ¡Cállese usted, señor subconsciente!

Viernes. Buenos días… Y buenas noches!!

28.11.2012

Posted on Actualizado enn

Todos los días me levanto con una canción. No, no es que mi despertador me dé así los buenos días ni mucho menos (suena más bien como un grillo atómico encerrado en un panzer y al borde de un ataque de nervios), si no que cada mañana me ronda una canción por la cabeza, tan clara y tan persistente como si tuviera sintonizada una suerte de Kiss FM mental. Y ya sé que doy pie a que me llaméis pirada pero no me importa: cada uno tiene el dial donde le viene en gana. Hoy, por ejemplo, era una de Los Secretos que vaya que vaya, pero otras veces ha sido Nino Bravo, Bonnie Tyler o, el otro día, el Caravan of Love de los Housemartins… ¿Mande? Pero si es música que llevo siglos sin oír ¡¡!! En fin, que no sé si es mi subconsciente disparando bengalas, algún área del cortex cerebral con mucho sentido del humor o que, simplemente, igual que algunos oyen voces, otros oímos canciones… Peor están a los que no les suena nada.

28 de noviembre. Miércoles y San Hortelano… el que tenía el perro que ni comía ni dejaba comer, no? Buenos días!!!