vehemencia

24.11.2014

Posted on Actualizado enn

Por fin he decidido a qué quiero dedicarme.

Asesora política.

 

La semana pasada estuvimos en la oficina en plena campaña electoral. No es que hayamos decidido postularnos a la alcaldía ni nada de eso, es que mi compañera se presentó como representante de las familias en el Consejo Escolar del cole de sus hijas y, aprovechando que es una época fiscalmente tranquila, cambiamos nuestras labores habituales por la política de base: preparar discursos, diseñar propaganda, elaborar frases panfletarias y definir la estrategia apropiada para ser las más votadas.

 

Y me resulta apasionante!! En serio. Es una de las pocas situaciones en las que la vehemencia que me caracteriza no me mete en problemas ni resulta ofensiva, si no que sirve de guía.

 

Me ha encantado esto de hacer campaña… las tretas tras las cámaras, discutir las opciones, descubrir los movimientos del enemigo… pensar en modo Sun Tzu. Enciende en mí la mecha del estadista que siempre quise ser. Y pobre del que piense que este proceso era menor… nos iba en ello el honor!

 

Desgraciadamente hemos perdido: luchábamos a penas sin armas ni tiempo contra el poder establecido. Pero para eso está Machado, para recordar que no ha sido en vano, pues ya sabéis: lo importante es el camino (y lo que en él hemos aprendido) ¿pensarán lo mismo nuestros políticos?

Lunes. Camino de una nueva semana. Buenos días!