veroño

14.11.2014

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A la vista de que en París andan buscando un tigre fugado y de las previsiones meteorológicas para este fin de semana -que dicen (literalmente) que hará frío en zonas altas, tiempo más cálido en la costa y lluvia a mansalva en el resto- he decidido hacer sábado y domingo el simulacro de holocausto nuclear que tenía pendiente.

Vamos, que me voy a encerrar a cal y canto donde la lluvia no me salpique; parapetada detrás de un bol de palomitas y el montón de películas que tengo pendientes, a ver si libero algunos gigas de cine que he acumulado con más ilusión que tiempo para dedicarle.

Además, el cambio este del ‘veroño’ por el ‘frescoño’ (como dicen), trae aparejado un trabajo doméstico que también tengo por hacer: lo que es sacar la ropa de invierno de una vez, que a los tres jerséis que tengo fuera le van a salir bolas de tanto quitar y poner…

Y es que, en ocasiones, el cuerpo (o la mente, no sé), te pide algo de sosiego; no doblar más esquinas que las de tus cuatro paredes, encontrarle la curvatura perfecta a la almohada y comenzar un sonado romance con los cojines del sofá.

A ver qué tal se me dan todos esos planes… Feliz finde. Buen viernes y buenos días.

30.10.2014

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Estos días calurosos que estamos viviendo y que alguna mente ocurrente ha calificado con acierto de “veroño” son maravillosos. Cierto. Pero tienen un efecto secundario non grato: Madrid está sucio. Muy sucio. Sucisimo.

 

El aire que respiro da asco. He tenido que activar el pulmón mágico y lo voy transformando (inspiro polución y expiro aire fresco y renovado), pero me canso. El proceso fotosintético que hago requiere de un buen humor a prueba de atascos, discusiones con clientes malhumorados y disquisiciones morales de bajo rango y me consume muchos recursos.

 

Si no lo pienso, voy tirando, pero cuando me paro a meditarlo me desmoralizo; otra bocanada llena de cemento, de fruta insípida, de metro maloliente, de gente triste, de paredes desiertas, de desengaños… convertida en amaneceres soleados de cafés humeantes y ánimo sosegado, en flores rojas, en bailes frente al armario, en sombras chinescas de niños jugando.

 

Puedo hacerlo.

Lo hago.

Pero me canso.

 

Jueves. Inspiro. Expiro. Lo estoy logrando (?)

Buenos días…